La Federación Internacional de Periodistas (FIP) expresa
su profunda preocupación por la creciente ola de despidos
de periodistas, cierre de medios y conductas gubernamentales
violatorias de la libertad de expresión de lo cual viene
siendo escenario la República Dominicana desde el pasado
año y en el comienzo del 2004.
Según
las informaciones que aporta el Sindicato Nacional de Trabajadores
de la Prensa (SNTP), nuestra organización afiliada en
República Dominicana, solamente la semana pasada acaban
de quedar cesantes 73 periodistas y trabajadores del periódico
El Caribe y la Cadena Nacional de Noticias (Canal 37), ambos
pertenecientes al Grupo Financiero Popular, con lo cual se elevó
a 233 el total de trabajadores despedidos de esas empresas en
los últimos meses. Al comienzo de esta semana, once periodistas
quedaron cesantes en el Diario Libre
Según
Aidan White, el Secretario General de la FIP: “resulta
evidente que la exagerada penetración de los capitales
de la banca nacional en el sector de las comunicaciones, aunado
a la crisis económica del país y del propio sector
financiero han colocado a República Dominicana al borde
de un “crack” comunicacional, que puede agravarse
si se cumplen los anuncios del Grupo Corripio, que hasta ahora
había sido el más sólido del país,
de unificar los canales 2 y 11 y reducir al 50 % su plantilla
de trabajadores. La sociedad dominicana y sus periodistas están
pagando el precio de una excesiva concentración de los
medios en pocas manos”.
Otra
ola de despidos se había producido el año pasado
a raíz de la estrepitosa caída de Baninter, para
ese momento el primer banco del país, lo cual condujo
al cierre de los periódicos La Nación, El Siglo,
Ultima Hora, El Financiero y El Expreso, aparte de numerosos
informativos de radio y televisión, mientras que otros
medios audiovisuales quedaron en precarias condiciones económicas.
La Noticia también cerró sus puertas el año
pasado.
No
menos preocupante resulta el reciente cierre del popular programa
“El Poder de la Tarde” en la emisora Cielo FM 103.7,
por orden del administrador de un intervenido grupo financiero,
respondiendo a presiones del gobierno, que tiene el control
de esos medios. El programa lo producía y dirigía
el periodista César Medina, junto a un reconocido equipo
de profesionales de la radiodifusión altamente calificados.
La
FIP considera alarmante la situación ante descrita, se
solidariza con las acciones emprendidas por el SNTP-RD para
respaldar a sus afiliados en la defensa de los puestos de trabajo
para los periodistas dominicanos y el reclamo de justas indemnizaciones,
cuyo pago ha sido desconocido por algunas empresas, así
como en la defensa de la libertad de expresión y el derecho
a la información del pueblo dominicano.
Finalmente
la FIP señaló que las dimensiones de la crisis
ameritan el abocamientos de los distintos poderes del Estado
Dominicano, incluyendo el parlamento, el ministerio público
y las autoridades del trabajo.