No conspiraba, no era fascista ni golpista, mucho menos
oligarca. Jorge Tortoza era Reportero Gráfico y como
tal cumplía su trabajo el 11 de abril de 2002, en la
Avenida Baralt de Caracas. Un pistolero desconocido le disparó
a la cabeza y segó su vida.
A
partir de la muerte de nuestro colega y de las otras graves
agresiones que se produjeron contra trabajadores de la prensa
ese fatídico día, entendimos que somos objetivos
de los violentos, que las denuncias ante el Ministerio Público
resultan un saludo a la bandera y que el Ejecutivo Nacional
hace caso omiso -por no decir se mofa- de las medidas cautelares
de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Si
no es así, ¿por qué no han cesado las agresiones
con armas de fuego contra periodistas y trabajadores de la prensa?.¿por
qué el Cuerpo de Investigaciones Científicas,
Penales y Criminalísticas demora los resultados definitivos
sobre los crímenes del 11-A? . ¿Dónde está
el autor material del homicidio de Tortoza?. Sabemos que, pese
a las purgas dentro de la Policía Científica,
aún quedan investigadores con ética profesional
y mística de trabajo.
Hasta
tanto el gobierno “revolucionario” haga respetar
la Constitución y las leyes y ponga fin a la impunidad
de las muertes del 11 de abril y otras ocurridas durante los
últimos años, asesinatos como el de Jorge Tortoza,
seguirán siendo una amenaza, una espada de Damocles,
sobre la vida de cada periodista y trabajador de la prensa venezolanos.
Los
recientes sucesos del 27 de febrero al 5 de marzo así
lo demostraron nuevamente.
Señores
miembros del Gabinete de Seguridad, señores presidente
y vicepresidente de la República; demuestren que de verdad
respetan la Constitución y los Derechos Humanos; demuestren
que realmente les importa la vida de los inocentes. Cumplan
con los convenios internacionales, exíjanle a los grupos
violentos que los apoyan que no sigan atentando contra los periodistas.
El derecho a la vida, a la integridad física, las garantías
para el ejercicio de nuestra profesión no son un regalo
bolivariano, ¡ES UN DERECHO CONSTITUCIONAL!, y como tal
lo exigimos a dos años del vil asesinato de nuestro compañero
Jorge Tortoza.
REPORTEROS
DE LA FUENTE DE SUCESOS
MIEMBROS DEL SNTP Y CRGV.
Caracas
11 de abril de 2004