Caracas
8 de abril de 2006
Excelentísimo
Embajador de Estados Unidos en Venezuela
WILLIAM R. BROWNFIELD
Presente.-
Estimado Embajador,
En nombre
de los periodistas de Venezuela, representados por el Sindicato
Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), expresamos nuestra
preocupación por la impunidad en los casos de periodistas
y trabajadores asesinados en el mundo.
Solicitamos
su respaldo a los esfuerzos de las Naciones Unidas para exigir
a todos los gobiernos, investigar estos asesinatos y llevar
a los responsables ante la justicia.
Cada año
periodistas y trabajadores de medios son asesinados por inescrupulosos
terroristas y criminales. Según la Federación
Internacional de Periodistas, FIP, el 2005 fue el peor año,
con 150 colegas muertos, 89 asesinados por ejercer su labor
profesional.
Desafortunadamente
es poco lo que se ha hecho para combatir estos actos violentos.
Respaldamos completamente las iniciativas de países democráticos
para proteger a los civiles en casos de violencia indiscriminada.
Sin embargo, se puede lograr más y presionar a los gobiernos
a actuar, si la comunidad internacional lidera la causa.
Hoy, cuando
se cumple el tercer aniversario del ataque de las fuerzas de
Estados Unidos contra el Hotel Palestine en Bagdad, se conmemora
un hecho que se convirtió en símbolo de la impunidad
en ataques contra periodistas y trabajadores de medios en Irak
y en el mundo.
La ofensiva
contra el Hotel Palestine causó la muerte a dos colegas,
Jose Couso de Telecinco España y Taras Protsyuk, camarógrafo
ucraniano de Reuters. Horas antes, fuerzas estadounidenses bombardearon
las oficinas de Al-Jazeera en Bagdad. El reportero Tareq Ayoub
falleció durante el ataque. Ninguno de estas agresiones
y muertes han sido investigados de manera independiente y satisfactoria
para las familias, amigos y colegas de las víctimas.
Durante
esta fecha, recordamos otros 18 casos, ocurridos desde el inicio
de la invasión de EEUU a Irak, en marzo de 2003, que
involucran a soldados norteamericanos en las muertes de periodistas
y trabajadores de medios.
Estados
Unidos todavía es señalado por no cumplir con
sus obligaciones de impartir justicia y trato justo a las víctimas
de la violencia ejecutada por sus propios soldados. En cada
caso, la incertidumbre es la constante para familiares y amigos.
Ellos esperan investigaciones creíbles e informes honestos
de las autoridades, sobre las circunstancias que rodearon la
muerte de sus seres queridos.
Hasta el
momento, los informes de esas muertes han sido realizados por
Estados Unidos. En algunos casos ni siquiera se realizó
una investigación y los reportes siguen el mismo inconveniente
patrón: los detalles y la naturaleza de estos documentos
se mantienen ocultos, el análisis de toda evidencia ha
sido un fracaso, se entregan excusas insensibles y confusas
de arrepentimiento, y hay una completa exoneración de
responsabilidad para el personal estadounidense. Estos documentos
no son creíbles, por lo que la negación de justicia
ha escalado de manera sorprendente.
No se puede
comprender el fracaso de Estados Unidos -que ha actuado en nombre
de la democracia y los derechos humanos-, en la realización
de investigaciones eficaces e independientes de hechos en los
que están involucrados sus soldados.
Incluimos
la lista de casos que deben ser investigados por las autoridades
de Estados Unidos. Todos deben ser analizados mediante un proceso
convincente, con investigaciones exhaustivas de evidencia relevante
y divulgación completa de los resultados.
De igual
manera, solicitamos atención a otros asesinatos que han
quedado impunes en Ucrania, Filipinas y América Latina.
Se deben realizar acciones a nivel de Naciones Unidas para presionar
a los gobiernos a hallar a los asesinos y hacer justicia.
Muchos periodistas
que fallecen cada año, son asesinados por crueles extremistas
con quienes es imposible establecer un pacto. Condenamos vehementemente
estos ataques y a los sujetos tras la ola de secuestros de colegas.
Jill Carroll de Christian Science Monitor, y dos periodistas
iraquíes, Rim Zeid y Marwan Khazaal de Sumariya TV, han
sido víctimas de este suplicio. Continuaremos la campaña
por la liberación de los colegas que permanecen en cautiverio
y por el arresto y juicio de los responsables.
Hoy, el
Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa se une a organizaciones
y grupos de periodistas alrededor del mundo, en protestas contra
la impunidad que rodea los asesinatos de periodistas y trabajadores
de medios.
Cordialmente,
Por la Junta
Directiva
Gregorio
Salazar
Secretario General
23-04-06