El primer acierto de Telesur:
levantar una polémica continental

Carolina Acuña Delgado, especial para Semanario Digital.

Desde su primeras promociones, el canal de televisión regional Telesur levantò revuelo. En Colombia los servicios de inteligencia acusaron la presencia del guerrillero Tirofijo en sus imàgenes. Estados Unidos reaccionó más enérgicamente aprobando, a través del Congreso, una suma importante para emitir mensaje que contrarresten “el antinorteamericanismo” de la nueva señal regional. Distitntos y reputados expertos vaticinan que el canal pondrá en sus mensajes una carga exageradamente ideológica. Pero el canal también también ha tenido sus defensores a lo largo y ancho del continente. De manera que mejor escenario para hacer su lanzamiento no hubiera podido tener este experimento internacional que involucra los gobiernos de varios paìses, aunque Venezuela se ha reservado el rol protagónico.

El domingo 24 de julio, Telesur inició sus transmisiones oficiales para todo el continente americano. Esta televisora multinacional, aún no cuenta con un canal propio en señal abierta, pero en Venezuela puede ser vista a través de las estaciones estatales Venezolana de Televisión Vive TV y la comunitaria Catia TV, y a través del servicio de cable en los canales 128 de Direc Tv, 77 de Supercable, 92 de Intercable y 70 de Net Uno. En América Latina se transmite a través del Canal 7 de Argentina, TV Caribe en Colombia, Canal 5 en Uruguay y Televisora Comunitaria de Río de Janeiro en Brasil.

La junta directiva de Telesur está conformada por Andrés Izarra, como presidente, Aran Aharonian, nacido en Uruguay pero asentado en Venezuela hace muchos años, como vicepresidente, Ana de Escalom (Argentina), Beto Almeida (Brasil), Jorge Botero (Colombia), Ovidio Cabrera (Cuba) y Ricardo Font (Venezuela) como directores. Esta cadena de televisión arranca con un capital de 2,5 millones de dólares, de los cuales 70% fue puesto por el Estado venezolano, 20% por el argentino y 10% por el uruguayo. Su financiamiento correrá por cuenta de patrocinios, doblaje de contenidos, suscripciones y producciones propias, ya que no transmitirá publicidad comercial.

Según el vicepresidente del canal, “Telesur es un proyecto estratégico que nace de la necesidad de dar voz a los latinoamericanos en medio de un cúmulo de pensamiento e imagen únicos, que es lo que transmiten los medios de comunicación comerciales. De la urgencia de vernos con nuestros propios ojos y dar soluciones propias a nuestros problemas. Si no empezamos por ahí, el sueño de la integración latinoamericana no va a ser más que un saludo a la bandera”.

La parrilla de programación -transmitida vía satélite, las 24 horas de día- incluye espacios noticiosos y de opinión, películas y documentales latinoamericanos, revistas matutinas, programas culturales, deportivos, sociales, de investigación, sobre economía y rescate de la memoria. “Vamos a respaldar los trabajos de las comunidades mostrando lo que están haciendo: los sin tierra en Brasil, los mapuches en Chile, la gente de Chiapas” acotó Aharonian.

El norte y el sur protestaron

Telesur comenzó en medio de la polémica con la aprobación de una enmienda impulsada por Connie Mack, representante del Estado de Florida y miembro del partido Republicano, mediante la cual Estados Unidos, a partir del 22 de julio, iniciará transmisiones de radio y televisión por espacio de 30 minutos para ofrecer a los venezolanos información "precisa y objetiva" y contrarrestar "el antiamericanismo" del futuro canal, según señala un artículo de la agencia de noticias argentina IRNA.

El Embajador de Venezuela en Estados Unidos Bernardo Álvarez en declaraciones a Venezolana de Televisión en Washington, calificó la acción de política y propagandística la enmienda aprobada por la Cámara de Representantes estadounidenses, afirmando que la verdadera intención de la iniciativa es política y propagandística contra el gobierno del Presidente Hugo Chávez.

Por su parte, el embajador de Estados Unidos en Venezuela, William Brownfield, declaró para Unión Radio que “el gobierno de Estados Unidos sólo transmitirá comunicaciones a Venezuela si la recién creada televisora regional Telesur, envía mensajes antinorteamericanos”.

En el caso de Colombia, Telesur fue blanco de la crítica por parte del vicecanciller Camilo Reyes, por el uso de la imagen de “Tirofijo” en las promociones del canal regional, ante lo cual el presidente de Venezuela, Hugo Chávez respondió que "en Venezuela hubo un golpe de Estado y por televisión se emitieron documentales en los que en casi todos aparece autolamentándose aquel señor Carmona Estanga, asilado en Bogotá porque el Gobierno de Colombia le dio asilo", agregando además que en Venezuela "nadie critica" que esta persona aparezca en documentales televisivos, según lo reseñó un artículo Univisión Online la semana pasada.

Actores sociales y políticos opinan

Además de la reacción de Estados Unidos y Colombia, en Venezuela se ha generado toda una matriz de opinión entorno a la iniciativa de Telesur y el propósito que tiene este canal regional.

“A nadie se le puede ocurrir comparar al jefe de las FARC con el empresario venezolano que durante unas horas, y como producto de un vacío de poder, ocupó por azar la Presidencia de la República. Pero es más, “Tirofijo” se convierte en un concepto propagandístico de Telesur para la exaltación de los grupos guerrilleros colombianos, mientras que Carmona, en caso de que hubiese comparecido en espacios televisivos de ese país, lo hizo en el marco de la discusión plural y democrática”, ha señalado el analista político, Manuel Felipe Sierra.

Jesús Puerta periodista, docente de la Universidad de Carabobo, cuya línea de investigación es Cultura Política en Medios de Comunicación, piensa que Telesur “es una buena iniciativa nacional, porque desde finales de la década de los años 60 se ha venido hablando sobre la necesidad de establecer un nuevo orden informativo mundial y “lo máximo que se ha logrado hacer son las agencias nacionales de noticias”. Considera que el orden globalizador concerta la información de las naciones industrializadas y “por la tanto, la información que se da a conocer sobre los países del Sur está sujeta a la óptica de estos países”, según declaró en una entrevista para el Instituto de Prensa y Sociedad (Ipys).

Pero para otros, Telesur no es la novedosa iniciativa que se cree, como lo expresó el comunicólogo y profesor de la Universidad Central de Venezuela, Antonio Pasquali, en una entrevista para el diario El Nacional, en la cual señaló que la idea de Telesur es de vieja data, formalizada en el proyecto Ratelve de 1974, pero en aquel momento fue concebida “para hacerse realidad en ámbito democrático-pluralista y en un servicio radiotelevisivo público, radicalmente desgubernamentalizado”, pero como, a su juicio, esas no son las condiciones actuales, la retoma de estos planteamientos por parte del gobierno venezolano actual ha generado su reducción a “instrumentos para el reforzamiento del régimen”.

Diputados de oposición expresaron su rechazo a la iniciativa gubernamental por considerar que Telesur “tiene un carácter sesgado, eminentemente ideológico, donde no hay cabida a otro sector sino al gobierno” dijo el diputado de Acción Democrática, Pastor Heydra. Asimismo, para el diputado de COPEI, Miguel Ángel Moyetones lo malo es la presencia del titular del Minci como presidente del canal, pues “estaría siempre al servicio del presidente, por lo que tendría que tener una autonomía completa” para escoger, por ejemplo la programación, según señaló un artículo del diario Últimas Noticias recientemente.

Ante las declaraciones y opiniones emitidas, el presidente de Telesur, Andrés Izarra, negó que el canal será usado para difundir la revolución bolivariana y que el canal “enfrentará el desequilibrio informativo que existe en la región como producto de la preeminencia de cadenas como CNN, e invitará a otros países a sumarse a esta iniciativa”. Asimismo, en la misma semana en que se inaugurara el nuevo canal, Izarra presentó la renuncia al cargo de Ministro de Comunicación e Información para concentrarse en la gerencia de Telesur.

DATOS

Telesur contará con corresponsales en nueve ciudades: Buenos Aires, Brasilia, México DF, Montevideo, Bogotá, Caracas, La Habana, La Paz y Washington.

La composición accionaria de la televisora se reparte entre Venezuela (51%), Argentina (20%), Cuba (19%) y Uruguay (10%). El capital inicial es de 2,5 millones de dólares.

Tendrá una plantilla tope de 150 empleados en toda América del Sur.

La señal intentará llegar a 50 millones de personas, distribuidos en América Latina, el Caribe, Europa y Africa Occidental. Al inicio saldrá por 60 estaciones, que cederán sus espacios.

Su eslogan: “Nuestro norte es el sur. La propia voz”.

La señal será libre, sin costo.

Los países miembros no tendrán un porcentaje predeterminado de espacio o programas.

Cuando la información sea en español, tendrá subtítulos en portugués y viceversa.

Fuente: El Nacional

14-08-05

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