VEA SE HACE EL SORDO

Una providencia administrativa de la Inspectoría del Trabajo del Distrito Capital del pasado 20 de julio ordenó al Diario VEA-beneficiado por una cuantiosa inversión publicitaria del sector oficial- a negociar una convención colectiva de trabajo con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP). Pero VEA se niega y acusa al SNTP de "mafia sindicalera" en su edición del pasado lunes. El glorioso camarada Guillermo García Ponce, director y dueño del periódico, se pregunta si realmente el SNTP es un sindicato de la clase obrera; y se responde: "Si lo fuera no agrediera al único diario que dedica sus páginas a la defensa de los intereses de los trabajadores".

VEA paga los peores salarios de la prensa nacional. En su edición del lunes, sólo como ejemplo, su listado de anunciantes incluía a: las loterías de Aragua y de Caracas, el Fides (varios), la Asamblea Nacional (varios) ; Mercal (una página) ; Pdvsa, centrales a full color y otra página también a todo color, aunque no rojo; una página de la Alcaldía de Barreto, sin errores ortográficos; media página de Copiaf; una página del Ministerio de la Cultura, en blanco y negro como corresponde a ese grisáceo despacho; una página compartida por el Banco Industrial, el Ministerio de la Economía Popular, el Ministerio del Trabajo y la Alcaldía del municipio Sebastián Francisco de Miranda; media página de avisos clasificados; una página full color del Ministerio de Energía y Petróleo.

Pero a sus trabajadores sólo les ofrece los "beneficios de ley", como declaró una supuesta representante laboral, que se presentó en una audiencia ante la Inspectoría del Trabajo en tal carácter, sin que constara acta alguna de nombramiento por parte de quienes laboran en VEA.

García Ponce, ex miembro de la Asamblea Constituyente, el más camarada de los camaradas, recurre al viejo expediente de fabricarse una representación laboral a su antojo y califica a los directivos del SNTP de "golpista", así sin S, que les falta tinta.

Por ahora lo que cuenta, para desgracia de García Ponce, es la orden de la Inspectoría del Trabajo que "insta a las partes a discutir y negociar el presente proyecto de convención colectiva de trabajo, evitando así, incurrir en desacato a una orden administrativa que generaría una eventual sanción de multa conforme así expresamente lo establece la Ley Orgánica del Trabajo", como consta en acta levantada el 11 de agosto.

¿Estará infiltrado el Ministerio del Trabajo por la CIA? ¿Será María Cristina Iglesias una agente encubierta de las mafias mayameras que pretenden tumbar la revolución bonita y barata que tanto gusta a García Ponce?¿Habrá redactado Bush los reclamos laborales de mayores salarios? ¿Para qué quieren, en definitiva, los trabajadores ganar más?

(Tomado de TAL CUAL/Cine y Televisión/Miércoles 17 de Agosto de 2005 )

21-08-08

 

Regresar a la página principal