1.- Los venezolanos acaban de
dar una demostración de civismo y, a pesar de la alta abstención,
pudo comprobarse que el voto es un instrumento eficiente para dirimir
las controversias políticas. El país salió
del cepo de las posiciones extremas, desechó los atajos y
ratificó que la violencia y la confrontación son caminos
equivocados. El voto de la mayoría, a pesar del desmesurado
ventajismo oficial y del recelo que generaba una arbitro nada imparcial,
rechazó un proyecto de cambio constitucional que en lugar
de unir a los venezolanos, amenazaba con profundizar las heridas,
acentuar las diferencias, fomentar la división. El mensaje
de la mayoría ha sido diáfano: contra la arbitrariedad,
contra las imposiciones, por el diálogo y la convivencia
civilizada, por el respeto a la diversidad de opiniones.
2.- En esa perspectiva, resulta alentador que el Presidente de la
República haya reconocido su derrota electoral, pues ello
supone acatar las reglas democráticas. Sería pertinente
que, en lo sucesivo, echara al cesto el lenguaje de la descalificación,
la incitación al odio, la confrontación y la división
de los venezolanos. Que gobierne para todos.
3.- Nuestro llamado, como organización sindical, es a evaluar
los caminos andados y abrir cauces al diálogo sin exclusiones.
Una tarea urgente es la reconstrucción de los órganos
del Poder Público para dotarlos de autonomía, de modo
que le sirvan a todos los ciudadanos y no a los de una parcialidad
política. El gobierno tiene que dedicarse a gobernar y para
ello le quedan varios años. No hace falta cambiar la Constitución
para poner en práctica medidas destinadas a mejorar las condiciones
de vida de la población, combatir la delincuencia y la inseguridad,
fomentar el empleo y crear puestos de trabajo decente, para dictar
las leyes correspondientes a la creación de un sistema de
seguridad social equilibrado y justo, que incluya a los trabajadores
no dependientes o para dictar normas que, de manera progresiva,
reduzcan la jornada de trabajo.
5.- Felicitamos al pueblo de Venezuela por haber defendido con éxito
sus principios republicanos y sus valores democráticos; al
movimiento estudiantil por sus renovados bríos para alentar
nuevas esperanzas, a los partidos políticos por estimular
el reencuentro del país con el voto. Nuestro sindicato seguirá
aportando su grano de arena a favor de la reconciliación
nacional, el dialogo civilizado, la paz, el progreso y la justicia.
LA JUNTA DIRECTIVA
Caracas, 04 de diciembre de 2007
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