Comunicado
de Prensa
Diciembre
10 de 2007
FIP plantea que el fin de la persecución a periodistas es
clave para la protección de los derechos humanos de todos
La Federación Internacional de Periodistas, FIP, planteó
que el fin de la persecución judicial a los periodistas es
un paso esencial para garantizar la protección de los derechos
humanos en el mundo.
La
FIP, la organización de periodistas más grande en
el mundo, indicó que los gobiernos que utilizan la difamación
criminal y otras restricciones legales para silenciar al periodismo
crítico, socavan el rol de los medios de comunicación,
dejando manifiesta una clara violación a los derechos de
la sociedad.
Mediante una declaración conmemorativa del Día Internacional
de los Derechos Humanos, la FIP hizo un llamado a una nueva campaña
global para liberar a la prensa de leyes restrictivas.
“La
libertad de expresión es un derecho humano básico,”
afirmó el Secretario General de la FIP, Aidan White. “Sin
ella es imposible esperar la defensa o promoción de los derechos
de los ciudadanos establecidos en la Declaración Universal
de los Derechos Humanos, y reduce, dramáticamente, las oportunidades
para exponer la violación de estos derechos”.
La FIP hace un llamado a los gobiernos a ponerle fin a la judicialización
de periodistas en un intento por silenciar el periodismo investigativo.
“La libertad de prensa está bajo ataque en muchos países
y los periodistas se encuentran a menudo atrapados, enfrentando
cargos y acusaciones por difamación, calumnia o por poner
en peligro la seguridad nacional o socavar el gobierno o a las autoridades.
Cuando el acceso a la información está restringido
y los periodistas son amedrentados, el público pierde su
derecho a estar informado”, advirtió la Federación.
La
FIP indica que los países liderados por regímenes
autoritarios son los principales causantes de esta situación,
pero la Federación también alerta como muchos de los
recientes ataques ocurren en naciones que, se supone, son modelos
de democracia.
“En
Europa y Estados Unidos hemos registrado numerosos casos donde el
gobierno ha judicializado a los periodistas, en un intento por obligarlos
a revelar sus fuentes de información ó simplemente
silenciar al cubrimiento crítico”, señala la
FIP.
Ese
fue el caso de la semana pasada, en Francia, donde el reportero
de Le Monde, Guillaume Dasquié fue acusado de “comprometer
la seguridad nacional”, por un artículo publicado el
17 de abril, en el que reveló informes clasificados donde
se indica que los servicios de inteligencia franceses conocían
los planes de Al Qaeda, incluyendo un potencial complot de secuestrar
un avión. Dasquié se rehusó a dar el nombre
de la persona que le entregó la información.
La
Corte Europea de Derechos Humanos, recientemente condenó
al Estado de Bélgica por actuar de manera ilegal al allanar
la casa y oficina de un periodista hace tres años, luego
que la Unión Europea dijera que el colega estaba sobornando
a funcionarios para acceder a documentos secretos. No se halló
evidencia para justificar las acusaciones y la FIP solicitó
mayor información sobre el asunto.
Estados
Unidos finalmente permitió al fotógrafo de Associated
Press, Bilal Hussein, y su abogado, ver la evidencia en su contra
después de casi 20 meses de reclusión sin cargos formales
en su contra. Un magistrado iraquí decidirá si Hussein
se presentará en la corte ante un tribunal de tres jueces.
A los abogados de Hussein aún les niegan tanto copias de
la evidencia como entrevistas a solas con el fotógrafo, por
lo que la FIP teme que su defensa sea una labor difícil.
En
otras regiones del mundo, los ataques contra la prensa son comunes
en naciones en las que los registros de violaciones a los derechos
humanos están bajo escrutinio. Le Federación destacó
varios casos recientes:
• En Azerbaiján, donde se registra uno de los índices
más altos de periodistas detenidos en el mundo, con 10 periodistas
tras las rejas, por una variedad de cargos derivados de la reportería
crítica que hacen del gobierno.
• En Túnez, el periodista Slim Boukhdir fue sentenciado
a un año en la cárcel tras un altercado con la policía
después de meses de acoso a raíz de su periodismo
crítico.
• En Pakistán, las autoridades iniciaron una acción
legal contra el Sindicato Federal de Periodistas de Pakistán,
PFUJ, y su unión afiliada, el Sindicato Islamabad Rawalpindi
Islamabad, RIUJ, por mostrar pancartas y distribuir folletos durante
una protesta el 14 de noviembre en protesta por las normas contra
medios de comunicación impuestas por el Presidente Pervez
Musharraf.
• En Israel las autoridades anunciaron planes para judicializar
a tres periodistas por visitar Líbano y Siria durante sus
investigaciones periodísticas.
• En Nigeria cuatro trabajadores de medios están detenidos,
dos por cargos de difamación, tras criticar al Ministro de
Economía y Finanzas, y otros dos colegas enfrentan acusaciones
tras el cubrimiento de la rebelión Tuareg en el país.
• En Venezuela los votantes derrotaron un referendo que le
habría otorgado al Presidente Hugo Chávez, además
de otros poderes constitucionales, la facultad de decretar un estado
indefinido de emergencia y suspender la libertad de prensa.
“Estos casos reflejan un patrón de abuso rutinario
a los derechos de los periodistas en el mundo”, dijo White.
“Es hora de ponerle fin. No podemos hacer que la protección
de los derechos humanos sea una garantía universal si no
se acaban la intimidación contra el periodismo y los ataques
contra la libertad de prensa”.
Para más información, contacte a la FIP al: 32
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