Licencia vencida, tan sencillo como eso

Definitivamente que los habladores de siempre, esos que se creen genios, criticarán todo lo que provenga de la gestión gubernamental. Decir que es una manifestación del despotismo no renovarle la concesión a RCTV, es una muestra más de esa enfermedad horoscopista y metálica que posee alguna gente.

Si un conductor de vehículos sabe que pronto estará vencida su licencia de conducir, lo primero que hace es gestionar su certificado de salud y el resto del proceso que le corresponde ante las oficinas del Instituto de Tránsito para que le sea renovado su permiso. Eso es algo elemental.

De allí en adelante, las autoridades de Tránsito hurgarán en sus archivos para conocer cuál ha sido la conducta del solicitante. Si descubren que usted ha chocado varias veces, ha atropellado apersonas, tumbó varios postes y ha tenido accidentes con heridos y hasta muertos, de seguro no le renuevan
la licencia. Así son las cosas.

La concesión que tiene la planta de televisión RCTV se vencerá y el Gobierno,  simple y llanamente no la renueva porque esa es la conclusión de su análisis a raíz de los acontecimientos que rodean el golpe de Estado del 11 de abril de 2002 y tiempo después y en los que la citada planta de TV jugó rol estelar. Está facilito, el Gobierno no está obligado a renovar permiso.

Un canal de televisión no tiene privilegio alguno que le lleve a creerse que es una monarquía absoluta, que espera que los demás se arrodillen ante ella por ser una instancia divina.

No es secreto y sí es fácil de conocer, que detrás de algunas instancias comunicacionales lo que ha existido es una serie de negociados distintos que han generado un dineral inmenso,  mucho del cual está depositado en dólares en bancos de USA y Europa. Tan sencillo como eso.

Hay gente en este país que ha hecho múltiples negocios con el Estado y se ha metido - como dicen los jóvenes - una boloña de dinero, ha pagado cualquier cantidad en comisiones y otros beneficios. Recuerdo uno, por ejemplo,  aquella especie de guerrilla que se armó, con cualquier cantidad de
manipulaciones, con el caso de los aviones F-16 y los Mirage. Todo un intento de manipulación para descalificar al Mirage y tratar de venderle más F-16 a Venezuela y detrás de todo eso, gente de los medios de comunicación.

Lo que ocurre hoy es que a esa gente se le agotaron las posibilidades de seguir enriqueciéndose y allí mismo comenzó la temporada de odio contra Chávez y la revolución. Influir en la designación de ministros y otros funcionarios, hacer grandes negocios y conseguir créditos de modo fácil, se vino al suelo y es allí donde ha estado el meollo del asunto.

Y ahora aspira a utilizar - de nuevo - a esa comisión interamericana de presuntos derechos humanos para seguir la guerra contra Chávez y la revolución. Volverán a caer.

Pedro Estacio

(Publicado en Todos Adentro, 13-01-07)


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