Nada que celebrar en el Día del Periodista

Cada 27 de Junio en Venezuela los periodistas celebran su día, asistiendo a eventos como sesiones solemnes o especiales, en los que el orador de orden por lo general, es un comunicador social y, por tradición digamos, en los discursos suele repetirse la importancia de la efemérides, la lucha por las reivindicaciones, las quejas por el peligro de la libertad de expresión y las felicitaciones de rigor a quienes reciben los premios nacionales o locales e internacionales. Pero ¿ha habido en verdad motivos para celebrar o brindar felizmente alguna vez por los éxitos de los periodistas?

A mi juicio No. Jamás ha habido ni habrá motivos para celebrar, no al menos mientras que los periodistas que tienen la “suerte” de estar empleados, reciban salarios miserables por su trabajo, que apenas les alcanza para sobrevivir (costear gastos básicos), aunados a los muchos periodistas desempleados que están pasando penurias para sobrevivir, ante la indiferencia de los colegas que tienen un buen empleo o cuentan con buenas entradas de dinero (diversos cargos o cambures y bastante publicidad), jamás ¡y serán locos!, los hemos visto denunciando la inexistencia de un gremio, asociación, colegio o como se le llame, o convocando a eventos para diseñar acciones que lleven a resolver todos los problemas que constituyen un obstáculo para el buen ejercicio de la profesión. Hay que recordar siempre, que hoy puedes tener ¡por suerte! un buen empleo, pero mañana puedes estar en la calle. Mañana puedes estar en la lista de miles de periodistas desempleados o devengando el salario indigno en un Ministerio, en una Gobernación.... o en algún medio de comunicación social que ¡de vaina! pagan el salario mínimo y un poquito más, encabezando la lista un famoso periódico que dirige un prócer de la revolución, quien es tan explotador como el capitalista del medio privado más reaccionario o explotador que podamos tener.

Segurito que muchos periodistas que estén leyendo esto, dirán que lo que sucede es que hay miedo justificado, porque tienen que cuidar sus “cuatro lochas” porque ellas le medio permiten el sustento y el de su familia, entre otras responsabilidades y necesidades bien básicas. Esto es comprensible, lo que no se justifica es el silencio en especial de aquellos colegas que estando en cargos políticos y en el Poder, se hagan los locos cuando se habla de la difícil situación que confrontan muchos periodistas.

Algunos de ustedes lectores –periodistas -, seguro que dirán bien alto que “el que no actúa es porque no quiere, pues en este país hay libertad de expresión para denunciar incluso los atropellos”.

Otros poquitos periodistas exclamarán “claro que tengo miedo y cómo no tenerlo, en este régimen autoritario, capaz de meterle un juicio a cualquier periodista alzado que grite cuatro verdades como debe ser”. En este país la libertad de expresión existe mientras no te metas con las instituciones y mientras no toques individualidades, puedes hablar y escribir lo que quieras.

Finalmente existimos periodistas, convencidos de que hay cobardía para defender a viva voz y abiertamente (cielo abierto) los derechos. Es una realidad al igual que existe la estructura física de un gremio donde siempre han habido miedosos y “cómodos” que esperan que unos pocos, hablen y peleen en nombre de todos. También hay periodistas que sólo se dan a conocer a través de una pantalla de TV y que buscan apoyo de sus colegas, únicamente cuando ven sus intereses en peligro , para desaparecer tan pronto resuelven su dificultad, dejando al resto de sus colegas que “se j…”, que vean pues, como resuelven sus problemas.

La situación de muchos periodistas es mala, pésima, pero la culpa no la tiene exclusivamente este Gobierno, todos los gobiernos han puesto su granito especial, demostrando que “son importantes los periodistas únicamente cuando les conviene”, también el sector privado (mayor empleador de los periodistas), tiene también su importante cuota de culpa en muchos de los problemas que nos aquejan, pues muchos, con algunas excepciones siempre han pagado sueldos que dan vergüenza. Los conserjes de cualquier edificio, ganan mucho màs y viven mejor que miles de periodistas en este paìs.

Pero el mayor responsable es el propio periodista que por el “bozalito de arepas” se carcome su arre… ante tanto atropello. Aunque hay que hacer la salvedad de que existen periodistas con su autoestima bien en alto, al igual que su ética, que han perdido sus empleos precisamente por hacer que se les respete, por levantar la voz con elegancia ante tanto explotador, y ante tantos atropellos, éstos sí que merecen un aplauso, pues demuestran que de algo les sirvió prepararse en la universidad, aunque sea para tener dignidad.

Los periodistas, que estudiaron cinco años en una universidad están dormidos, tal cómo dice mi colega y amiga Paula Giraud, ¡es tiempo de que despierten!, porque por mantenerse en silencio (incluyendo los periodistas-políticos-diputados de la AN), es que hay tanta injusticia, y los periodistas somos tan irrespetados y “pateados”por muchos factores del Poder y en nuestros trabajos, cuando tenemos jefes que no son periodistas o analfabetas. Por culpa de tanta indiferencia es que dejamos que surgieran, entre tantos medios de comunicación comunitaria, pasquines y otros adefesios incomunicacionales, sin ningún periodista laborando en ellos, porque el personal que tienen ve al profesional del periodismo como si fuera un leproso, a quien temen acercársele y cuando lo hacen es por un interés particular bien grande, sobre todo para quedarse con los beneficios metálicos.

No es justo, que en muchos de los pasquines y adefesios comunicacionales, que se distribuyen en todo el país, aceptados legalmente por el Gobierno y por el “Gremio Periodístico”, tengan personal “pirata” que gana más que un periodista que fue cinco años a una Universidad.

Los periodistas que siempre han estado j…, nos preguntamos sobre lo que acabamos de expresar: ¿Por qué se ha guardado tanto silencio cómplice en los organismos gubernamentales, cuando el que se jodiò en la universidad, tiene por jefe a egresados de primaria, secundaria, técnicos superiores, de otras profesiones universitarias o dirigentes vecinales, deportivos, entre otros, que por lo general no sólo se meten un billete a costillas del conocimiento y trabajo creador y productivo del periodista, sino que además disfrutan humillando a éste.

¡Qué arrech… amigos! ¿hasta cuándo vamos a soportar humillaciones? ¿Acaso estamos esperando a que sigan muriendo periodistas y que sus compañeros tengan que recolectar limosnas para comprar el ataúd y hasta para pagar la última morada? ¿Es que ningún periodista entiende carajo, que si no nos unimos para discutir y hacerle frente a nuestros problemas, esta profesión se extinguirá y no tendrá sentido que sigan funcionando las Escuelas de Comunicación Social de la UCV, UCAB, Santa Marìa, LUZ…?. Por el camino que vamos, es mejor que se vayan cerrando las Escuelas de Comunicación Social existentes en el paìs. Tanto el Estado como muchos medios de Comunicación Social, se burlan de la Ley del Ejercicio del Periodismo y de la sentencia de la Sala Constitucional del TSJ del 27 de julio del 2004. ¿Y entonces de què nos ha servido haber estudiado en una Universidad, con las mismas exigencias acadèmicas de cualquier profesional universitario de este paìs?.

No se puede dejar la responsabilidad en cuanto a levantar las voces, para reclamar lo que nos corresponde y merecemos en tan solo tres, cuatro, cinco periodistas, porque eso es risible, lo lógico y normal es que nos unamos todos, ya que somos bastantes para buscar soluciones efectivas, sólo uniéndonos demostraremos que somos más fuertes que todos los politiqueros y empresarios juntos del país y por ende nos verán con respeto y admiración, porque estaremos dando una clase de unidad para reclamar los justos derechos de todos.

Si continuamos indiferentes, tan dormidos ante la triste realidad de nuestro gremio, no nos quejemos cuando veamos en close up la extinción de los periodistas que está bien cerquita.

Tiremos el conformismo o el miedo a la espalda y empecemos a luchar de verdad, verdad por nuestros derechos para poder algún 27 de junio de un año cualquiera, tener al menos un motivo para sentirnos felices de celebrar y poder además decir a viva voz con orgullo “Somos periodistas”.(*)

(*) “Si estudiamos y sacamos una profesión universitaria fue para no ser cobardes sino valientes y sólo los que no tienen miedo, deben atreverse a dar el primer paso para enfrentar la lucha por los derechos de todos los periodistas….”

Por Nery Mireya Vargas/ CNP 4-361
Email: nerymireya@hotmail. Com
Celular: 0414 461 0456

Estimado colega : Si no tienes miedo, comunícate ya a los teléfonos_0414 4610456; 0416 728 1185 o al correo electrònico: periodistasarrechos@yahoo.es; para concretar fecha, lugar y hora de nuestro primer encuentro gremial, en vista de que el CNP no “Existe” ni para los periodistas del Estado, ni para los periodistas de los medios privados de comunicación social.

03-07-05

 

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