Una vez más, con obsesión
rayana en lo enfermizo, el colega periodista Vladimir Villegas,
vuelve sobre lo que él mismo reconoce como “una
cantaleta”, a saber: el Sindicato Nacional de Trabajadores
de la Prensa (SNTP) no condenó el golpe de Estado del
11 de abril del 2002. En foros, desde artículos de prensa
y espacios televisivos de los cuales ha disfrutado a sus anchas,
Villegas viene divulgando persistentemente una mentira con la
que busca desprestigiar la digna trayectoria democrática
de nuestra organización sindical.
El
martes 28 de junio de 2005, en su columna “Tiempos de
Cambios” del diario El Nacional, Villegas retoma su infundio,
al cual agrega ahora nuevas infamias, ignorando deliberadamente
la actuación del sindicato durante estos últimos
años en los que, sin abandonar la defensa de la libertad
sindical y de la contratación colectiva, ha mantenido
un firme reclamo por el respeto al trabajo y a la vida de los
periodistas y de las garantías para el ejercicio de la
profesión periodística, vapuleada como nunca antes
en nuestra historia. Y si no, consúltense los informes
sobre la Situación del Derecho a la Libertad de Expresión
e Información, realizados por la ONG Espacio Público,
con auspicios de la Fundación Konrad Adenauer, correspondientes
a los años 2002, 2003, 2004. Pero ahora, desde la particular
visión del colega Villegas, la denuncia y la condena
de los centenares de atropellos contra los periodistas venezolanos
no son “páginas brillantes” en la historia
de la organización, sino una especie de viles escaramuzas
políticas “extrañas a la propia razón
de ser de estas instituciones gremiales y sindicales”.
Compañero Villegas, con todo respe-to,
usted no tiene dere-cho ni auto-ridad moral para con-tinuar
agre-diendo al SNTP y a sus dirigen-tes. Usted miente al repetir
obstinadamente que el SNTP no condenó el in-fame golpe
del 11 de abril. Nos pronunciamos no sólo sobre ese hecho,
sino también sobre el vacío informativo del 13
de abril, y asimismo exigimos la creación de una Comisión
de la Verdad; ratificamos nuestras solidaridad con los familiares
de las víctimas; conde-namos la violencia contra nuestros
colegas; nos sumamos al clamor nacional por una política
de desarme; demandamos un patriótico esfuerzo para apuntalar
la paz, el diálogo y la tolerancia; enviamos un mensaje
de aliento a nuestros colegas y le recordamos que su mejor contribución
al país “es ejercer un periodismo con calidad,
sin apasionamientos, con sentido de la ética y del compromiso
social y con respeto a los voceros de todas las tendencias”.
Eso dijimos responsablemente, en ejercicio de
nuestros deberes no sólo estatutarias, sino también
ciudadanas, en un comunicado titulado “Con fe en el futuro
de Venezuela” y publicado simultáneamente en los
diarios El Nacional, El Universal, El Mundo y Ultimas Noticias
el 11-05-02, y firmado por seis de los siete miembros de la
Junta Directiva del SNTP. Sólo faltó la firma
del compañero Secretario de Cultura, José Luis
Díaz, quien sin dar explicaciones abandonó sus
responsabilidades sindicales desde el mismo primer mes de actividades
de la actual directiva.
Colega Villegas:
imaginamos que usted, ni siquiera desde sus altas responsabilidades
diplomáticas, cejará en su empeño de pretender
enlodar al SNTP y a su dirigencia. Pero sepa que son muchísimos
los periodistas venezolanos y trabajadores de la prensa que
estamos dispuestos a seguir entregando nuestro esfuerzo por
mantener su vigencia, por defender su historia y mantenerlo
como instrumento de lucha por la defensa de nuestra profesión,
de la libertad de expresión, de los valores de la democracia
y de los derechos humanos.
Gregorio
Salazar M.
Secretario General SNTP