La
Federación Internacional de Periodistas dijo hoy que
el encarcelamiento de la reportera del New York Times, Judith
Miller, por rehusarse a nombrar a una fuente confidencial era
“Muy Desalentador para la Democracia y la Libertad de
Prensa” y sería un gran atropello para los periodistas
de todo el mundo.
Ayer
un juez federal envió a Miller a prisión por rehusarse
a dar del nombre de la fuente en un controversial reportaje
sobre un miembro secreto de la Agencia Central de Inteligencia,
que se coló de la Casa Blanca. La reportera ha sido respaldada
por su empresa, el New York Times, la cual calificó su
caso como “un acto de conciencia”.
“La
decisión del juez coloca una gran sobra sobre el periodismo,
tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo”, dijo
Aidan White, Secretario General de la FIP. “Esto tiene
un efecto desalentador sobre la democracia y la libertad de
prensa, además de enviar un mensaje a todas las fuentes
potenciales sobre el peligro que corren aún si hablan
con un periodista en gran riesgo personal y por el interés
público”.
La
FIP está respaldando los llamados liderados por su afiliado,
el periódico Guild-CWA, por una ley federal que conceda
a los periodistas una protección cuando se nieguen a
revelar sus fuentes de información. Tal protección
existe a nivel estadal, en algunas partes del país, pero
se necesita urgentemente la protección legal nacional,
dice la FIP.
“Es
vital que el país que –al menos constitucionalmente-
tiene el más alto nivel de libertad de prensa en el mundo,
asegure la protección de este principio cardinal del
periodismo”, dijo White.
Un
segundo reportero, Matthew Cooper, de la Revista Time, evitó
ser encarcelado cuando dijo que su fuente le había dado
permiso para revelar su identidad. La FIP ha criticado severamente
al patrono de Cooper, Time-Warner, una de las más grandes
corporaciones de medios, la cual la semana pasada decidió
contrariar los deseos de su reportero y entregar su cuaderno
para evitar altas multas. La FIP calificó la decisión
de Time-Warner como una “traición profunda”
de los principios.
Miller y
Cooper estaban siguiendo una historia sobre quién había
revelado el nombre de Valerie Plame, una funcionaria de la Agencia
Central de Inteligencia. Cooper escribió un reportaje
sugiriendo que Plame había sido expuesta deliberadamente
por la administración Bush porque su esposo, un ex diplomático,
había contradicho las afirmaciones de que Irak trataba
de comprar uranio – una de las aseveraciones clave utilizadas
por el presidente Bush para justificar la invasión a
Irak. Miller condujo entrevistas sobre la materia, pero nunca
escribió un reportaje.
La FIP hace
un llamado a todos sus sindicatos miembros para que se unan
a las protestas en los Estados Unidos sobre la sentencia contra
Miller y solicitar su inmediata liberación. “Ésta
es una ocasión importante para la solidaridad entre los
periodistas de todo el mundo”, dijo White. “Si los
periodistas pueden ser encarcelados en los Estados Unidos sólo
por hacer su trabajo de manera ética, entonces ningún
reportero estará seguro”.
Para más
información, llamar al +32 2 235 22 05
La
FIP representa a más de 500.000 periodistas en más
de 110 países.
07/07/2005