Siguen levantándose voces en contra del acto terrorista
del que fue objeto el pasado lunes el diario Correo del Caroní.
Eduardo Orozco, ex presidente del Colegio Nacional de Periodistas
(CNP) y Gregorio Salazar, secretario general del Sindicato Nacional
de Trabajadores de la Prensa (SNTP),así como Reporteros
Sin Fronteras coincidieron al rechazar este nuevo atentado contra
el primer diario de Guayana y advirtieron que cualquier atentado
a la libertad de prensa e información socava las bases
de la democracia.
Ambos insisten en la necesidad de que todos los ciudadanos,
periodistas y otros medios enciendan las alarmas, pues ésta
puede ser una escalada con el único objetivo de robarle
a los venezolanos la posibilidad de expresarse libremente en
los medios de comunicación.
Eduardo Orozco, ex presidente del CNP y directivo de la ONG
Expresión Libre, advierte que cuando suceden hechos como
el registrado la noche de este lunes contra Correo del Caroní,
no puede evitar pensar que “tiene relación directa
con la posición que hasta ahora ha mantenido el Correo
y la actitud que han mantenido sectores oficialistas en contra
del periódico. Hay indicios muy claros de que está
metida la mano del sector oficial y eso en cualquier circunstancia
es reprochable, en éste y en cualquier gobierno”.
El dirigente gremial está convencido de que el sabotaje
eléctrico contra la sede de Correo del Caroní
no es “un hecho aislado” sino que “parte de
una serie de acontecimientos que conforman un plan para arrinconar
y querer arrodillar a los periodistas y editores de Correo del
Caroní. El Correo y sus empresas filiales tienen tiempo
recibiendo no sólo ataques verbales, sino también
amenazas y otro tipo de expresiones de violencia contra el periódico
y en diferentes ocasiones han pasado al atropello y al ataque
físico, y el día del aniversario del periódico
hubo un intento por buscar que no circulara”.
Para Orozco lo más grave es que pese a que hay algunos
indicios de que se esté investigando este caso de sabotaje,
“no hay resultados de ninguna investigación anterior”.
Investigación
urgente
Alerta que este caso requiere una investigación urgente,
pues no sólo puso en peligro la circulación de
un medio de comunicación, sino que además se puso
en riesgo a toda la comunidad que reside en la zona, pues la
explosión hubiese podido generar una tragedia o hechos
mayores. “Entonces es un hecho realmente delicado que
pone en riesgo la vida de mucha gente a parte de la no circulación
del diario, ojalá que esas investigaciones arrojen algún
tipo de resultado pero no tenemos más remedio que inscribir
este nuevo atropello contra Correo del Caroní como un
plan que está dentro de una campaña para amedrentar
y lograr el silenciamiento del Correo y dar un ejemplo a los
demás medios”.
Insistió
al señalar que este nuevo atropello contra el primer
diario de Guayana forma parte de una cadena de hechos que “preconiza
el silencio informativo a nombre de una ideología y del
reforzamiento del Estado, la eliminación de la propiedad
privada, la eliminación de los medios privados y el reforzamiento
del poder de un solo centro con un solo líder y donde
los poderes del Estado, que en cualquier estado democrático
tendrían una independencia real, está eliminada
completamente y dependemos de un solo poder que es el Poder
Ejecutivo”.
Sin
denuncia, ni libertad
“Aquí no hay posibilidad de denuncia, ni de investigaciones,
no hay una justicia independiente que investigue y sancione
a los culpables de tanto atropello y todo es un cuadro de amenazas
contra los medios y la libertad de expresión, porque
con el cierre del Correo del Caroní no sólo se
cierra una fuente de trabajo, sino que además se cierra
la voz de miles y miles de guayaneses que se expresan a través
del Correo y crea un precedente para que los demás medios
que ejercen un periodismo crítico e independiente hagan
lo que muchos han hecho, que es morderse la lengua y hacerle
carantoñas al gobernador y al Gobierno nacional”.
El ex presidente del CNP advierte que de esta situación
que están enfrentando los medios venezolanos a la autocensura
sólo hay un paso, “y de ahí iremos a la
complacencia y más allá a la rendición
incondicional y avanzará este proceso en la senda de
imponer en el país un pensamiento único donde
no hay posibilidad de debate, ni de crítica porque tenemos
un gobierno hipersensible a cualquier comentario u opinión
que no esté dentro de los parámetros de lo que
llaman el socialismo del siglo XXI”.
El directivo de Expresión Libre reiteró que lo
que está sucediendo con Correo del Caroní es un
atentado contra la libertad de prensa, la libertad de expresión,
la libertad de información y contra el acceso a los medios
de información que deben tener todos los ciudadanos y
por ende, contra la democracia.
“Desde mi modesta voz debo felicitar a los periodistas,
editores, trabajadores y a los lectores de Correo del Caroní
por mantenerse firmes. El país está pendiente
de esa firmeza y esa voluntad de mantenerse de pie ante estos
atropellos y estas amenazas”, concluyó.
Orozco está convencido de que al Gobierno le queda “un
hueso muy duro de roer que son los medios de comunicación,
los periodistas y la voluntad democrática de la mayoría
del país que tendremos que seguir en esta batalla para
evitar que Venezuela se convierta en un solo canal de televisión,
una sola radio, un solo periódico… como sucede
en los regímenes autoritarios”.
Condena total
El secretario general del SNTP, Gregorio Salazar, condenó
de manera enfática la acción que se llevó
adelante este lunes contra Correo del Caroní.
“Esperamos que las autoridades investiguen de la manera
más transparente posible lo que ocurrió y creo
que lo que está sucediendo con Correo del Caroní
es una de los casos más graves que hemos conocido en
este trayecto tan traumático para los medios, periodistas
y la libertad de expresión en general en los últimos
años”, dijo.
Salazar considera que estos ataques y hechos ilegales contra
un medio de comunicación no perjudican únicamente
a una empresa, sino que van minando y socavando las libertades
democráticas de los ciudadanos. “Eso significa
un daño inmenso en la democracia y el Estado de derecho
en Venezuela… es inevitable inferir que aquí se
trata de una represalia y una retaliación política
contra un medio que está cumpliendo con su misión
de informar y de ser vigilante de la gestión que realizan
los gobiernos regional y municipal, como lo hacen los periódicos
en todas partes del mundo… eso es lo que hacen los periodistas
y los medios de comunicación: monitorear el funcionamiento
de la sociedad”.
El secretario general del SNTP asegura que “si un caso
como el del Correo del Caroní encuentra réplica
-que ya la hay en Valencia con una emisora de radio- y pasa
impunemente en la sociedad venezolana, la tentación del
Gobierno será actuar de forma semejante como se ha hecho
con Correo del Caroní, por eso no podemos permitir que
esto ocurra, no lo puede permitir la comunidad internacional,
no lo podemos permitir los periodistas y la colectividad que
tiene que valorar la importancia que tienen los medios de comunicación
para defender la expresión que es la base fundamental
de la democracia”.
La condena de RSF
A través de un comunicado, Reporteros sin Fronteras denuncia
el sabotaje dirigido contra el diario Correo del Caroní.
La organización hace también un llamamiento al
gobierno local, “en conflicto con el diario desde el pasado
marzo, para que tenga un gesto de apaciguamiento”.
“Hacemos un llamamiento a la justicia del estado Bolívar,
para que abra una investigación sobre el origen de la
avería eléctrica. También pedimos a la
redacción, y al gobernador Francisco Rangel Gómez,
que encuentren un espacio de acuerdo. Si efectivamente éste
último tiene motivos para un contencioso con el Correo
del Caroní, que el conflicto se arregle por vía
del derecho de réplica, y no mediante presiones”,
sostiene la organización.
Reporteros
sin Fronteras señala en el texto que “unos técnicos
de la empresa Eleoriente comprobaron que se habían dañado,
intencionadamente, las instalaciones eléctricas que alimentan
la sede del diario. Aseguraron que habían arrancado cables
y fusibles, y que lo habían hecho personas experimentadas”.
Refieren que el 19 de mayo, una comisión del Consejo
Legislativo del estado Bolívar pidió a la Alcaldía
de Caroní que expulsara al periódico de su sede,
y cerrara la sociedad editora del diario. “Según
la Comisión, el diario ocupa unos locales reservados
para servicios comunitarios y sociales. Sin embargo, no existe
ninguna ley, ni documento oficial, que apoye esta petición.
La Alcaldía desautorizó a la Comisión en
ese punto”.
09-07-06