Una
comisión integrada por funcionarios de la Dirección
de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip),
persiguió al fotógrafo Carlos Gálviz, del
diario Los Andes, de Táchira, después de que éste
hiciera algunas gráficas del procedimiento de revisión
de unos vehículos en un operativo de seguridad que realizaba
la policía en las afueras de San Cristóbal.
Además
de perseguir al fotógrafo, los efectivos policiales,
también abordaron la unidad identificada con el nombre
del referido diario, donde permanecían los periodistas
Judith Valderrama y Dagoberto Parra, junto al chofer del vehículo,
José Briceño. Los funcionarios rodearon el vehículo
y exigieron la entrega de la cámara fotográfica.
Uno de los
periodistas debió resguardar entre sus piernas el equipo
de fotografía, propiedad de la empresa editora, para
evitar que se lo arrebataran, luego de que los agentes abrieran
las puertas del carro para llevarse la cámara.
Ante el
intento de Valderrama de utilizar su teléfono celular
para comunicar a la jefatura de redacción del diario
lo que estaba ocurriendo, una funcionaria, que empuñaba
su arma de reglamento en una mano, mientras blandía el
puño con la otra, le advirtió: "Bájese,
si no se baja por las buenas, se baja por las malas". También
le exigió la entrega de su teléfono celular al
tiempo que le ordenó no realizar llamadas.
Al sitio
llegó un presunto funcionario de la Disip, de mayor rango
que el que tenían los agentes que agredieron al equipo
reporteril. El hombre, que vestía de civil, acabó
con el acoso contra los periodistas y evitó que fueran
despojados de sus equipos fotográficos y celulares. Sin
embargo, al alejarse del vehículo del periódico,
uno de los agentes de la comisión profirió frases
soeces contra los periodistas, las cuales, presuntamente, fueron
pasadas por alto por el supuesto funcionario de mayor rango.
27-07-06