Los
problemas de la emisora se remontan al mes de enero del año
2005, cuando se iniciaron las "tomas ilegales" de
terreno, siendo objeto de estas "invasiones precarias"
una parcela de nueve hectáreas ubicada en el barrio 13
de Septiembre, en cuyo lugar se encontraba la antena de la estación
radial, con más de 55 años en el corazón
de los valencianos.
Ante la
preocupación de la colectividad por el cierre de este
medio de comunicación social en el estado Carabobo, nuestro
acostumbrado Desayuno en la Redacción se llevó
a cabo con Marisol Rendón, directora de la radio; José
Luis Camacho, locutor y periodista con más de 20 años
en la estación; y José Aguilar López, jefe
de prensa de la 810 y secretario general del Colegio Nacional
de Periodistas (CNP) seccional Carabobo.
Nuestros
invitados fueron recibidos por Laurentzi Odriozola Echegaray,
director de Notitarde; Laura Olaizola Ponce, editora de Carlos
Arvelo; Juan Pablo Valero, editor Web; el reportero gráfico
Jorge Cera y quien suscribe estas líneas.
En primer
lugar, tomó la palabra la directora administrativa de
la emisora 810 AM, "La Suprema", estación radial
con 55 años en el aire en todo el centro del país.
Inició su intervención narrando desde el primer
momento en el cual empezaron los problemas, "el 8 de enero
de 2005, cuando un grupo de habitantes precarios se introdujo
en las instalaciones del terreno de la planta, ubicado en el
barrio 13 de Septiembre".
Según
Rendón, las autoridades del Gobierno Regional le notificaron
que tenían que acudir a demostrar que el terreno pertenecía
a 810. "Nosotros acudimos a todas las instancias. Estuve
en la Policía de Carabobo, porque tenemos un módulo
bien cerca; luego a la Guardia Nacional, no pudimos hacer nada".
La directora
expresó que un funcionario de la Guardia Nacional le
recomendó que fuera al registro y sacara el documento
donde constara que el terreno pertenecía a la radio.
Después
de todo este ínterin se corroboró con documentos
en manos que el terreno no tenía hipotecas y que era
de Radio 810; pero días más tarde, el gobernador
de Carabobo, Luis Felipe Acosta Carlez, anunció debido
a la ola de invasiones "desatada" en Carabobo"
que cualquiera que se sintiera lesionado en sus derechos fuese
al juzgado a introducir una querella de interdicto restitutorio.
Pero aun
con las promesas de Gerardo Ramírez -en ese entonces
al frente del Instituto de Vivienda de Carabobo- y del secretario
Miguel González Chejade, los problemas continuaron hasta
el punto de romper un cable coaxial e interferir en la señal
de la estación; no bastó que los representantes
de la emisora acudieran hasta la Defensoría del Pueblo
y Fiscalía a exigir sus derechos laborales como trabajadores
de un medio de comunicación social.
A Marisol
Rendón siempre le dijeron las autoridades regionales
que si tenía el interdicto en las manos iban a respetar
y a desalojar a las personas que de manera ilegal se encontraban
ocupando los terrenos; pero toda esta medida fue falsa.
Por el contrario,
expresó que fueron sacados del aire de manera violenta
por las averías hechas en la planta de transmisión,
lo que dejó una clara evidencia de que los "tomistas"
no acataron la decisión del Gobierno Bolivariano de Carabobo.
Dijo que
el propio Gerardo Ramírez se comprometió en un
programa que transmitieron en la estación a que iba a
desalojar a los ocupantes del terreno; pasó el tiempo
y lo prometido no se cumplió, y después el representante
del Gobierno nunca más atendió a la gente de 810
y fue cambiado de cargo.
Trascendió
que en el interdicto restitutorio en la sentencia el juez ordenó
que no se prestara ayuda a las personas de la radio, menos que
se usara la fuerza pública para desalojar a los ocupantes
del terreno. "Por supuesto, jamás prestaron el apoyo
de la Policía, porque a los invasores no se les puede
tocar; son pueblo y por las buenas iban a desalojar el terreno.
Con ese cuento pasó más de un año".
Luego de
la sentencia, a principios de 2006, llegó una citación
de la Comisión de Ejidos, que preside el concejal Pablo
Montoya, quien participó que el terreno era ejido. "Ese
terreno es de la municipalidad y ustedes tienen que devolverlo",
dijo Rendón.
En ese momento
el edil dejó sin efecto los documentos donde Fogade en
subasta pública del año 1997 había vendido
a la familia Petrica, lo que demuestra que si vendió
es porque no era ejido, indicó Rendón. Pero el
concejal Montoya insistió en que la parcela era de la
Alcaldía y que fuera a pelear con Fogade.
La "odisea"
del terreno llegó a su fin una vez que se conoció
la decisión final de la Alcaldía en el mes de
abril, cuando se notificó que se había dejado
sin el efecto el contrato de donación que tenía
con la emisora, razón por la cual tenían que desalojar
la parcela o de lo contrario iba a pasar al Tribunal Contencioso
Administrativo.
Relató
que en el mes de mayo acudió la representante de los
invasores en la planta transmisora, Maigualida Odreman a reunirse
con ella en los estudios de 810, pero para informarle que tenían
que desocupar en 24 horas el terreno, porque la parcela se le
había dado a ella para construir casas y que el general
Jorge Luis García Carneiro iba a fabricar 300 viviendas
por orden del presidente Hugo Chávez, las cuales estarían
listas en septiembre, porque es año electoral.
También
se comunicaron con la dirección de la estación
810 representantes de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones
(Conatel), quienes se reunieron con los representantes legales
de la empresa Bedeca, compañía a la cual pertenece
la radio, y una representación de los "tomistas".
Después de la reunión se conoció acerca
de una medida en la cual se tenía que desocupar el terreno
en los próximos 45 días.
Los abogados
de la emisora aceptaron la medida y procedieron a solicitar
más tiempo para ubicar un nuevo terreno, para proceder
a desmontar la antena e instalarla en otro lugar; pero en vista
de que no se procedió a otorgar un lapso mayor, hubo
la necesidad de salir del aire por espacio de 5 meses de una
manera técnica, sin dañar la señal ni cambiar
de frecuencia.
Presión
laboral y periodistas oficialistas
Otra presión
que ayudó a la salida del aire de la emisora 810 AM fue
la laboral, porque los trabajadores decidieron renunciar; se
consultó a la directiva de la empresa para su cierre
y fue aceptado, con lo cual se daba inicio a los trabajos de
desmontaje de la antena y búsqueda de un nuevo terreno,
pero esta acción fue vista por tres ex trabajadores como
una oportunidad para tomar el control de la estación,
apoyados por el periodista Marcos Hernández y su organización.
Según
Marisol Rendón, también se quería, con
el cierre del medio de comunicación, llamar la atención
de las demás empresas que pudieran correr con la misma
suerte.
Asimismo
recibió muchas amenazas de Maigualida Odreman, quien
ofreció tumbar la antena con un camión si no la
sacaban de la parcela, acción que de suceder pondría
en riesgo a los cientos de personas que viven en la comunidad
invadida.
Toma
de los estudios busca la frecuencia
La intención
que posiblemente tengan algunos periodistas oficialistas sería
quedarse con la frecuencia 810 AM, la cual durante 55 años
ha pertenecido a la emisora 810 "La Suprema".
Mencionó
que Conatel como institución dedicada a las telecomunicaciones
debe fijar su posición, porque no se puede permitir que
estas personas actuando como unos delincuentes saquen la señal,
que fue obligada a través de distintas presiones a salir
del aire, y como representantes institucionales no se pronuncien.
Sienten
temor, propietarios y trabajadores, de que la señal quede
como está establecida; de llegar a un arreglo, quedará
demostrado que es completamente político: "Se quitaron
la careta porque nos exigieron salir para quedarse con el medio.
Estos invasores
tomaron los estudios ubicados en la calle Girardot con avenida
Montes de Oca, en pleno centro de Valencia; se apoderaron de
4 apartamentos donde funciona la radio con más de dos
millardos de bolívares en equipo técnicos, violentando
la propiedad privada y los bienes muebles".
Para el
periodista y locutor José Luis Camacho, estos trabajadores
siempre tuvieron la idea de que el Gobierno les otorgara la
radio. Ex trabajadores comandados por el señor Luis Padrón,
quienes mostraron su renuncia el 1 de junio, regresaron encabezados
por Marcos Hernández, quien no tiene nada que ver con
la emisora y habla en nombre del Gobierno.
Camacho
dijo que los nuevos "invasores" violentaron las puertas,
la Policía de Carabobo ni se molestó por recuperar
el orden.
-Mientras
tanto -expresó Camacho-, Marcos Hernández manifestó
que los Gobiernos Nacional y Regional "los respaldan a
él y a los trabajadores, y aquí ellos eran el
Gobierno".
Por su parte,
se espera que los representantes legales de la empresa se reúnan
durante la próxima semana con los "tomistas"
de los estudios de Radio 810 AM, para buscar una nueva salida
a este conflicto.
Radio 810
tiene cuatro apartamentos donde funcionan los departamentos
de administración, cabina, oficina de información
y comunicación y programación; todos estos inmuebles
pertenecen a la familia Petrica, propietaria de la emisora 810
AM.
Marisol
Rendón dice que la intención de estos trabajadores
es la frecuencia. "No podemos permitir que los medios se
encuentren en manos de personas que violen la propiedad privada,
que actúen de esta manera, pero es a ellos a quienes
les están entregando estos medios, más el atropello
a la propiedad privada que vivimos en una anarquía que
nadie respeta nada, en Venezuela y Carabobo".
Esperan
que la Cámara Venezolana de la Radio emita también
un pronunciamiento sobre las irregularidades que suceden con
este medio de comunicación (el cual está "sembrado"
en el corazón de los valencianos) y que tanto daño
le están causando a la libertad de expresión.
Rendón
recuerda la mala experiencia que se vivió en el mundo
de la radio con Aragüeña 650 AM, emisora del estado
Aragua que pasó a manos del Gobierno y que con el tiempo
desapareció.
Durante
este cierre técnico de 810, los trabajadores recibirán
todos sus ingresos, las prestaciones serán canceladas,
información que Humberto Petrica anunció en la
reunión que sostuvieron el viernes en Caracas.
Preocupa
a Marisol Rendón que la nómina de 15 trabajadores
sea representada por 4 empleados con Marcos Hernández,
que nunca ha trabajado en la emisora.
Preocupa
aun más el bajo perfil que mantiene la Secretaría
de Seguridad del Gobierno Regional, que no ejecuta acciones
para intentar frenar las invasiones, sobre todo a la propiedad
privada.
-Al secretario
de Seguridad, porque la Policía no puede prestar ayuda,
si el Gobierno quiere quedarse con la frecuencia, pueden quedarse
con la frecuencia, pero no con los bienes muebles, la propiedad
privada. El problema es de seguridad pública, los cuatro
departamentos donde funcionan los estudios son de la familia
Petrica-, dijo José Luis Camacho.
En la estación
radial existen más de 2 millardos de bolívares
en bienes muebles, con un transmisor que asciende a los 150
mil dólares, micrófonos, equipos de audio y computadoras.
Entre tanto,
el periodista José Luis Camacho considera que la cogestión
que desean integrar a 810 no va a defender los intereses de
los trabajadores.
De acuerdo
a la manera como están actuando estas personas, todo
parece indicar que la situación tiene un "tinte
político", por lo menos los antecedentes previos
lo demuestran, desde el pasado 8 de enero de 2005 cuando invadieron
los terrenos donde está ubicada la antena transmisora.
Fuente:
Notitarde
14-06-06