SNTP rechaza despido y amenazas de arresto contra
jefa de prensa del Tribunal Supremo de Justicia

La periodista Luisana Colomine, ampliamente conocida en el medio periodístico nacional por su destacada trayectoria en las fuentes política y parlamentaria en medios impresos como Economía Hoy, El Nacional y El Universal, acaba de ser despedida de su cargo de Jefe de Prensa del Tribunal Supremo de Justicia.

La medida vino en forma de “renuncia” solicitada por el presidente de ese máximo tribunal, Omar Mora, a instancias de la magistrada Carmen Elvigia Porras. Se trataría de una remoción rutinaria como las que ocurren a diario en la administración pública a no ser porque no hubo ni falla profesional ni personal, ni justificación alguna para que la colega fuera, virtualmente, sacada “a porrazos” por la magistrada Carmen Elvigia Porras, quien aspiraba a que si Colomine no era despedida, por lo menos pagara quince días de arresto.

Por las “razones” alegadas y por el modo como se procedió contra Luisana Colomine, el SNTP denuncia y rechaza categóricamente el trato desconsiderado e inapropiado del cual fue objeto nuestra colega, a quien hacemos llegar nuestra solidaridad y le transmitimos las expresiones de asombro y condena que numerosos colegas han manifestado ante nuestra organización sindical.

De igual manera, preocupa que la fuente judicial sea escenario de abusos reiterados contra los comunicadores sociales, pues recientemente la juez Belkis Cedeño prohibió la entrada de los reporteros al palacio de justicia, nada menos que el ámbito donde los periodistas deben desarrollar normalmente sus labores ordinarias. Si se limita o se cierra el espacio físico para la búsqueda de las noticias, se cercena en buena medida el acceso a la información, imprescindible para cumplir veraz y oportunamente la misión periodística y derecho, por demás, consagrado en la Constitución Bolivariana de Venezuela.

Exhortamos asimismo a nuestros colegas, tanto del sector público como del privado, a no permitir que situaciones como las que hoy afectan a Luisana Colomine puedan ocurrir de manera impune y reiterada, sin que se eleve nuestra voz de protesta, pues lo que está en juego es la propia dignificación de una profesión cuyo rol social y democrático es indiscutible.

LA JUNTA DIRECTIVA

05-06-05

Regresar a la página principal