La periodista
Oriana Fallaci deberá comparecer ante la justicia italiana
para responder de presuntas ofensas a la religión musulmana
después de que el juez de primera instancia de Bérgamo,
Armando Grasso, rechazara ayer archivar el caso.
Grasso consideró que en el libro La fuerza
de la razón hay expresiones "inequívocamente
ofensivas" contra el islam.
Fallaci ya levantó quejas de la comunidad
musulmana al escribir en su anterior libro, La rabia y el orgullo,
expresiones como "jodidos hijos de Alá".
La escritora consideró la acusación
"forzada", mientras que la gubernamental Liga Norte
criticó fuertemente la decisión del juez.
Un tribunal de Bergamo, en el norte de Italia,
aceptó ayer la querella presentada por la Asociación
de Musulmanes Italianos contra la escritora. El presidente de
«Unión Musulmana», Adel Smith, exige que la
periodista pague por «haber vilipendiado al Islam»
en sus libros y artículos.
La noticia, según cuenta Ángel Villarino
en La Razón, ha levantado una enorme polémica en
Italia, engordada por la propia premonición de la escritora,
quien en su último libro («El Apocalipsis»)
auguraba que podría ser juzgada en «Eurabia»
por «escribir la verdad que no se quiere reconocer».
Diferentes intelectuales de la izquierda italiana habían
pedido anteriormente que la autora de la trilogía sobre
los peligros del el Islam fuese procesada por calumnia.
La escritora, que reside desde hace años
en Nueva York, ya dejó escrito en su segundo tomo («La
fuerza de la razón») que no tiene ninguna intención
de ser juzgada en Europa, por lo que es más que probable
que no se presente al proceso. Además, «la Fallaci»
está gravemente enferma de cáncer y no parece probable
que pueda viajar.
En su denuncia, la Asociación de Musulmanes
italianos acusa a la periodista por expresiones como «los
jodidos hijos de Alá», frase aparecida en la primera
entrega («La Rabia y el Orgullo»), redactado tras
los atentados del 11 de septiembre en Nueva York. «Oriana
Fallaci se ha prodigado en propagar el odio contra el Islam y
los musulmanes, cambiando hechos históricos reales e inventándose
otros, calumniando, ofendiendo y difamando en más de una
ocasión a los musulmanes de todo el mundo», aseguró
ayer Adel Smith.
Mientras un sector de la sociedad italiana la
acusa y la condena, Oriana Fallaci ha conseguido vender más
de un millón de copias (sólo en el país trasalpino)
de cada uno de los libros de su «trilogía contra
el Islam». Y es que un sector de la población reconoce
en ella a una auténtica heroína. Se calcula que
en Italia viven cerca de 750.000 musulmanes, una cifra que aumenta
exponencialmente gracias a la inmigración incontrolada
y por los que se convierten.
PD / Agencias
(05-06-05)