Felt
sí era Garganta Profunda, Mark Felt en agosto de 1976.
El diario
estadounidense Washington Post confirmó la identidad
de "Garganta Profunda", su fuente en el caso Watergate,
que condujo a la renuncia del presidente Richard Nixon en 1974.
El periódico dijo que se trataba de W.
Mark Felt, ex número dos de la Oficina Federal de Investigaciones
(FBI).
Felt, quien ahora tiene 91 años de edad
y goza de su jubilación en Santa Bárbara, California,
había revelado el secreto a su familia, y está se
lo comunicó a la revista Vanity Fair.
Los periodistas a quienes él les filtró
la información a principios de los años 70, Bob
Woodward y Carl Bernstein, y su editor ejecutivo en ese momento,
Benjamin C. Bradlee, confirmaron la información.
"
Mantuvimos el secreto porque mantuvimos nuestra palabra "
Bob Woodward
"W. Mark Felt era 'Garganta Profunda' y nos ayudó
tremendamente en nuestra cobertura de Watergate", dijeron
Woodward y Bernstein en un comunicado.
"Sin embargo, como muestran los archivos,
muchas otras fuentes y funcionarios nos asistieron a nosotros
y a otros periodistas en los cientos de artículos que se
escribieron en el Washington Post sobre Watergate", añadieron.
"Maldito
secreto"
El
periódico señaló que Woodward, Bernstein
y Bradlee mantuvieron la identidad de "Garganta Profunda"
en secreto a petición de Felt y que sólo pensaban
revelarla después de su muerte.
Woodward
(derecha) y Bernstein en las oficinas del Washington Post en 1973.
"Mantuvimos el secreto porque mantuvimos nuestra palabra",
dijo Woodward.
El
Washington Post dijo que Woodward está escribiendo un recuento
personal para la edición de este jueves.
Sobre el tema se escribieron libros, innumerables
artículos y monografías, se hizo una película
de mucho éxito, "Todos los hombres del presidente",
pero nunca nadie pudo destapar la identidad de "Garganta
Profunda".
"Lo que más me sorprende es que el
maldito secreto durara tanto", dijo Bradlee este martes,
según el Washington Post.
La
investigación que acabó con Nixon
Lo
que inicialmente pareció ser un inofensivo delito menor
destapó una intrincada red de espionaje político,
sabotaje y sobornos, que terminó con la presidencia de
Richard Nixon.
Lo que más me sorprende es que el maldito secreto durara
tanto
Benjamin C. Bradlee, ex editor ejecutivo del Washington Post
El 17 de junio de 1972, cinco hombres fueron atrapados intentando
robar las oficinas del Comité Demócrata Nacional,
en el complejo Watergate, en Washington.
Los intrusos estaban instalando equipos de grabación
y fotografiando documentos.
El Partido Republicano, el FBI, la CIA, el Departamento
de Justicia, el Fiscal General, la Casa Blanca y el presidente
de Estados Unidos terminaron involucrados en el escándalo.
Nixon se vio obligado a renunciar, cuando salieron
a la luz pública unas grabaciones secretas que revelaban
su complicidad.
Relaciones
tensas
"Woodward dijo que Felt ayudó al Post
en un momento de tensas relaciones entre la Casa Blanca y gran
parte de la jerarquía del FBI", escribió el
Washington Post este martes.
Según el diario, Woodward añadió
que poco antes de los sucesos de Watergate había muerto
"el legendario director del FBI J. Edgar Hoover, mentor de
Felt, y Felt y otros oficiales querían que un veterano
del FBI fuera promovido para sustituir a Hoover".
"El propio Felt tenía esperanzas de
que sería el próximo director del FBI, pero en su
lugar Nixon designó a un miembro de la administración
para el cargo, el fiscal general asistente, L. Patrick Gray",
explicó el periódico.
Posibles
candidatos
Woodward y Bernstein siempre se negaron a decir
quién fue su fuente principal en la investigación
y decidieron bautizarla como "Garganta Profunda".
Desde entonces
su identidad ha sido objeto de una gran ola de especulaciones.
Watergate
le costó el cargo a Richard Nixon.
En el 2002,
el ex asesor de la Casa Blanca, John Dean, presentó un
libro llamado "Unmasking Deep Throat", (Desenmascarando
a Garganta Profunda) en el que redujo la lista de posibles informantes.
Dentro de la lista de Dean aparece Mark Felt como
uno de los grandes candidatos, pero también se menciona
a Henry Kissinger y a Pat Buchanan, ex candidato presidencial
conservador y quien escribía algunos de los discursos de
Nixon.
Luego un grupo de estudiantes de periodismo de
la Universidad de Illinois que estudiaron el caso, dejaron a siete
asesores de la Casa Blanca como posibles "Gargantas Profundas",
pero su favorito fue Buchanan.
Finalmente hace tan sólo dos meses el biógrafo
de Woodward y Bernstein, Adrian Havill, se arriesgó a decir
que la fuente de los dos reporteros del Washington Post fue George
Bush padre.
Ahora que
Woodward y Bernstein confirmaron que Mark Felt es en realidad
"Garganta Profunda", el secreto mejor guardado del periodismo
quedó revelado.
05-06-05