La
presidenta de la Unión de Periodistas de Nicaragua (UPN),
Irma Franco, ha sido mancillada en sus derechos humanos y constitucionales,
al ser presionada a renunciar del cargo de Directora de Comunicación
Social, en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).
La Dirección Ejecutiva de la institución "defensora
de los derechos de los nicaragüenses", argumentó
contra la colega Franco, que estaba destinando recursos y tiempo
laboral atendiendo la problemática de los periodistas
afiliados a la UPN, organización que aglutina a la mayoría
de los periodistas nicaraguenses, de la cual ella fue electa
presidenta recientemente.
El Sindicato
Nacional de Periodistas (SNP), lamenta que una institución,
forjadora de una combativa reseña de lucha en Defensa
de los Derechos Humanos, ahora con una nueva directiva electa
en fecha reciente, empañe esa memoria institucional y
cambie su papel de escudo de las víctimas a convertirse
en victimaria de sus propios funcionarios.
A partir
de este hecho, los nicaragüenses han perdido al mejor garante
de sus derechos humanos, cívicos, constitucionales, laborales,
de los últimos de los ùltimos años de historia
patria, pues el Cenidh se había constituido en una pared
de contención contra los vejámenes y atropellos
que infringen las instituciones y los poderosos de Nicaragua
contra los más débiles.
Ahora que el Cenidh se puso del otro lado, hacemos la denuncia
pública a nivel nacional e internacional, sin mayor exigencia
del SNP, porque la colega Irma Franco, llena de humildad se
retira del Centro de Derechos humanos al que prestó servicios
durante nueve años, para proseguir su entrega a la causa
del periodismo nacional.
Junta Directiva SNP
Managua, 13 de Junio del 2005.