París.- La periodista francesa Florence Aubenas describió,
hoy, largamente las circunstancias de su secuestro y las difíciles
condiciones de sus 157 días de cautiverio en Irak, sin
perder el humor pero manteniendo el misterio sobre los rumanos
que afirman haber estado cautivos junto a ella.
En su primera conferencia de prensa desde su
regreso a Francia, el pasado domingo, la periodista del diario
Liberation dijo haber sido secuestrada "el 5 de enero por
cuatro hombres armados" cuando se hallaba junto a su guía
iraquí Hussein Hanun en un campo de refugiados cercano
a la Universidad de Bagdad, reseñó AFP.
Según su testimonio, luego del secuestro
fue separada de Hanun y llevada a un sótano de cuatro
metros por dos de superficie y un metro y medio de altura, sin
luz, que fue su único lugar de detención.
Con "las manos atadas", incluso para
comer, y "los ojos vendados, andaba apenas 24 pasos por
día, para ir dos veces al baño y volver",
relató.
Sus secuestradores la rebautizaron Leila y se
dirigían a ella, en clave, como la rehén "número
seis".
Apenas pronunciaba unas "80 palabras al
día", ya que sólo podía hablar para
responder a sus guardianes, que se identificaron como miembros
"de un movimiento religioso" sunita.
Según afirmó, durante ese lapso
fue golpeada y castigada varias veces porque se movía
demasiado sobre su colchón, haciendo demasiado ruido,
o porque se sospechaba que había hablado con otro rehén,
un hombre cuya identidad desconocía, y que había
sido llevado al mismo sótano.
Aubenas aseguró que sólo 10 días
antes de su liberación supo que había estado viviendo
sin saberlo "a 80 centímetros de su guía,
el rehén número cinco".
"Hace ya unos 10 días, los rehenes
número cinco y seis fuimos llamados juntos afuera del
sótano, y reconocí a Hussein como el hombre que
estaba silencioso en el mismo sótano que yo desde hacía
cinco meses", aseguró la periodista.
Al inicio de la conferencia, Aubenas afirmó
que su intención era relatar únicamente sus vivencias,
desde su secuestro hasta su liberación, y rechazó
de antemano toda pregunta sobre un eventual pago de rescate.
"Nunca me hablaron de dinero. Lo que les
puedo contar es que estuve en un sótano durante cinco
meses" agregó Aubenas.
También relató haber realizado
un pedido de ayuda al controvertido diputado francés
Didier Julia a través de una filmación de video
a fines de febrero, ante la insistencia del jefe de sus captores,
que estimaba que el legislador, cercano al depuesto régimen
iraquí de Saddam Hussein, "iba a ser muy activo
en sus intentos por liberarla".
Interrogada varias veces sobre el tema, Aubenas
rehusó hablar de los tres rehenes rumanos secuestrados
también en esos días en Irak, pese a que uno de
ellos dijo haber compartido parte de su cautiverio con la francesa.
"Estaba con Hussein, no puedo hablar de
los rumanos", afirmó.
"Y no digo esto para ocultar alguna cosa
o porque los servicios secretos me lo hayan pedido", agregó.
La periodista rumana Marie-Jeanne Ion afirmó
el domingo, poco después de la liberación de Aubenas,
que estuvo prisionera en el mismo lugar que su colega francesa,
pero a su llegada a París esta lo negó.
Sin embargo, el ex canciller francés
Michel Barnier confirmó que los rehenes rumanos, liberados
a fines de mayo en Bagdad tras 55 días de secuestro,
habían estado cautivos "en el mismo lugar"
que Aubenas.
El primer ministro francés Dominique
de Villepin rindió homenaje el martes a Rumania y sus
autoridades, en relación a la liberación de la
periodista.
Según fuentes de Bucarest, los servicios
secretos rumanos habían logrado seguir la pista de los
secuestradores de tres ex rehenes rumanos, detenidos en el mismo
lugar que Aubenas por la "Brigada de Muadh Ibn Jabal".
(Tomado
de El Universal)
18-06-05