Caracas,
07 de marzo de 2006
Ciudadano
Gregorio Salazar
Secretario General S.N.T.P.
Casa del Periodista, Avenida Andrés Bello
Caracas.
Estimado Gregorio:
Te agradezco la invitación para asistir a los actos que
se efectuarán el próximo 11 de marzo, con motivo
de celebrarse el 60 Aniversario del Sindicato Nacional de Trabajadores
de la Prensa (SNTP), pero con gran franqueza y sinceridad contigo
a quien considero un amigo, así como también a
los demás colegas que estarán presentes, debo
decirles que no participaré en los mismos porque estoy
en desacuerdo con el actual camino que está transitando
el sindicato.
Creo que ningún periodista o trabajador de la prensa,
puede olvidar los terribles momentos que vivimos en los años
o gobiernos de la cuarta república, como consecuencia
de la salvaje represión policial y de la inexistencia
de libertades sindicales, de Prensa y/o Expresión, por
denunciar los constantes atropellos a los derechos humanos a
los cuales estábamos sometidos. Todavía tengo
fresco en mi memoria, los recuerdos de crueles asesinatos como
el del periodista Fabricio Ojeda, en el Servicio de Inteligencia
de las Fuerzas Armadas (SIFA), de Alberto Lovera, Jorge Rodríguez
y muchos otros más; los crímenes en los campos
antiguerrilleros, las espantosas torturas narradas por Efraín
Labana Cordero, en el Teatro de Operaciones Antiguerrilleras
TO-3; los secuestros hasta de féretros como el ocurrido
con el cuerpo del dirigente sindical del PCV, Luis Emiro Arrieta,
del cual fui testigo en la funeraria La Voluntad de Dios, en
la avenida Andrés Bello, realizado conjuntamente por
la DIGEPOL y el SIFA; las desapariciones y graves injusticias
contra inocentes venezolanos como el que viví en 1967,
en los calabozos de la siniestra Dirección General de
Policía (DIGEPOL), cuando estando preso con otros ciudadanos
en los sótanos del edificio de Las Brisas en Los Chaguaramos,
acusados por el jefe de operaciones Luis Posada Carriles, de
cómplices del desembarco cubano en Machurucuto, observé
a un preso que tenía un sellito de la Asociación
Venezolana de Periodistas (AVP), en su saco y como no lo conocía,
le pregunté varias veces en voz baja, si era periodista,
para que me dijera su nombre, pero nunca respondió. Cuando
salí en libertad, gracias a las gestiones de José
Vicente Rangel, me enteré por el colega Manuel Vicente
Magallanes, que ese hombre que guardó silencio, era el
poeta, escritor y periodista Rubén Angel Hurtado, militante
de Acción Democrática, quien había ido
esa misma noche al Hospital Universitario a raíz de la
muerte de su padre y la DIGEPOL, lo hizo preso en la puerta
de la UCV de la plaza de Las Tres Gracias, con la acusación
de pertenecer a los grupos armados de las FALN.
Considero que otro verdadero ejemplo de atropello a la libertad
sindical, ocurrió en el año 1975, cuando en mi
condición de Secretario General del SNTP, fuí
citado de urgencia al Palacio Blanco, por el ex Ministro de
Información Guido Groscors, en momentos que analizábamos
con la Junta Directiva y el Comité de Empresa,el nuevo
contrato colectivo del diario El Universal y la injusta situación
de sus corresponsales en el interior del pais que eran incluidos
por el periódico en otra empresa que crearon denominada
“Informaciones Nacionales” (INNAC). Existía
una feroz intransigencia a reconocer beneficios para sus trabajadores.
En ese entonces El Universal, lo presidía Luis Teofilo
Núñez, quien a su vez también era presidente
de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). En esa reunión
Groscors, me dijo en nombre del ex presidente Carlos Andrés
Pérez, que éste me mandaba a decir que estaba
muy preocupado por la actividad del SNTP y me expresó
en forma amenazante que el gobierno no estaba dispuesto a aceptar
un Paro Nacional de Prensa y que si el SNTP lo anunciaba, de
inmediato sería declarado ILEGAL. Le expresé mi
desacuerdo a Groscors por esas amenazas y le informé
la actitud hostil e intransigente que tenía ese periódico
contra el sindicato y sus trabajadores, al extremo que ya habían
introducido en los tribunales una acusación penal contra
la directiva del sindicato, logrando casi de inmediato que un
juez nos dictara Auto de Detención y que la policía
tuviera en sus manos órdenes de captura en mi contra
y de otros miembros de la Junta Directiva. Finalmente, le pregunté
a Groscors, si esa misma preocupación que tenía
el gobierno por este conflicto, se la habían expresado
a Luis Teofilo Núñez, pero no me respondió.
Fué una lucha muy desigual para defender los derechos
de los trabajadores de la prensa. El poder económico
y el gobierno de turno una vez más se aliaban contra
el sindicato. Por supuesto, los medios de comunicación
que ellos controlaban no condenaron tan bochornoso atropello.
Por el contrario, se produjeron más presiones y algunos
colegas comentaron que estaba poniendo en peligro la existencia
del SNTP y me propusieron que firmáramos un borrador
pidiéndole disculpas a Núñez, lo cual también
rechacé. Para la Junta Directiva fueron momentos terribles
y muy difíciles, como todavía lo pueden testimoniar
el ex Secretario de Organización, Aurelio Gil Beroes
y el Dr. Rodolfo Porro Alleti, ex Consultor Jurídico,
ya que no podrá hacerlo Cruz Villegas, nuestro principal
asesor sindical, a quien rendimos un homenaje póstumo.
Apreciado Gregorio, ahora el poder está en manos del
pueblo y no debemos olvidar jamás, la lista interminable
de arbitrariedades, chantajes, violaciones a las libertades
de prensa y expresión, abusos y amenazas contra medios
de comunicación social, caricaturistas y periodistas,
que ocurrieron en el pasado, o bien por presiones de los EEUU,
o por la complicidad de los gobiernos de turno con los empresarios
de la prensa. Todos conocemos los casos ocurridos con el propio
diario El Nacional, Tribuna Popular, PUNTO, la revista Reventón,
la Cadena Capriles, Claudio Cedeño, fundador de nuestro
sindicato, Alexis Rosas, Alicia Herrera, Luis Guillermo García
y conmigo mismo, cuando pese a no ser empleado de Radio Rumbos,
la directiva de esa emisora, aprobó en 1998 cerrar mi
programa de opinión independiente, “DE CARA AL
PUEBLO”, porque no acaté la línea empresarial
que prohibía difundir informaciones o entrevistar al
entonces candidato presidencial, Hugo Chávez Frías.
Ahora, la situación ha cambiado. Es verdad que a veces
se producen errores, pero hay voluntad para corregirlos y que
existen los caminos legales para resolver los conflictos. Con
todo respeto creo que no se justifica tu actitud de constante
confrontación política en nombre del SNTP. No
puedes negar que existe una profunda diferencia entre el pasado
lleno de injusticias que todos queremos enterrar definitivamente,
con el presente que abre para nuestra querida patria y para
el pueblo venezolano un futuro lleno de esperanzas, pero al
igual como ocurrió con el golpe de estado fascista de
2002, todos debemos estar alertas, porque nuestra patria sigue
amenazada por el imperio. Los enemigos internos y externos de
los trascedentales cambios políticos, económicos,
sociales e internacionales, siguen trabajando en silencio. No
podemos engañarnos. La lucha es por la defensa de nuestra
independencia, soberanía, libertad y verdadera democracia
y por la integración de Nuestra América. Por considerarte
mi amigo, te llamo a la reflexión para que no permitas
que el SNTP, sea utilizado por los enemigos que tratan de arrebatarnos
las conquistas que hemos alcanzado con la Revolución
Bolivariana.
Atentamente,
Freddy Balzán M.
C.I.999.903-carnet SNTP 0008
Caracas,
9 de marzo de 2006.
Compañero
Freddy Balzán
Ex Secretario General del SNTP
Presente.
Querido Hermano: Ten la seguridad que en lo institucional, pero
también en lo personal, lamentamos profundamente tu decisión
de no asistir al acto central del 60 aniversario del SNTP, lo
cual hemos organizado con el más amplio sentido de pluralidad
y de fraternidad gremial.
No desconozco ni hemos olvidado las inmensas dificultades que
el gremio periodístico, el SNTP e incluso tú mismo
durante el período en el que fuiste Secretario General,
han enfrentado durante toda su historia por defender, frente
a gobiernos y patronos, las libertades sindicales y de expresión,
las líneas maestras de la acción institucional
que nos fijaron nuestros fundadores el 11 de marzo de 1946 y
de lo cual, te digo con sinceridad y firme convicción,
no nos hemos apartado quienes hoy tenemos responsabilidades
de dirección al frente del sindicato.
De manera que a la hora de defender esos derechos humanos fundamentales,
no hacemos diferencias de signos ideológicos, no nos
plegamos, no subordinamos ni declinamos nuestra responsabilidad
gremial por afinidades partidistas ni compromisos con factores
de presión, ni públicos ni privados.
Lo que no entendemos es como algunos colegas acusan al SNTP
de partidización o politización, pero no les preocupa
ni les inquieta el silencio ominoso de otras importantes instancias
gremiales frente a la larga cadena de agresiones físicas
y verbales contra los reporteros; el cierre del acceso a las
fuentes de información; la multiplicación de juicios
a periodistas y comunicadores sociales, a veces acompañado
de trato humillante como en el caso del colega Gustavo Azócar;
los intentos de amedrentamiento o la inducción a la autocensura,
que es presumible pensar ocurre tanto en los medios públicos
como privados; los ataques a los medios como el que se acaba
de producir contra el Diario La Región, del Estado Miranda,
y hasta de las presiones contra los colegas que se han atrevido
a firmar comunicados del SNTP y de lo cual hay ejemplos recientísimos.
Nos explicamos ese silencio, pero es imposible justificarlo.
Esas situaciones que he mencionado y contra las cuales protesta
y continuará protestando el SNTP, querido Freddy, no
son ni pueden considerarse “conquistas que hemos alcanzado
con la Revolución Bolivariana”, de modo que mal
puede la actuación del sindicato poner en riesgo las
iniciativas que con contenido social y verdaderamente popular
pueda concretar el gobierno del presidente Chávez y que
deseamos se hagan realidad para bien de nuestro pueblo.
Lo que sí es cierto es que hoy día todo resulta
más difícil para desarrollar la actividad gremial
y sindical, comenzando por el hecho de que por primera vez en
nuestra historia de 60 años los directivos del SNTP son
suspendidos por vía administrativa, medida inconstitucional
que conculca el derecho de los trabajadores a discutir y acordar
sus condiciones de trabajo a través de los convenios
colectivos.
Recibe la reiteración de mi afecto, mi consideración
y mi amistad que tú y yo sabemos se ha forjado al calor
de la lucha gremial y de nuestra mutua identificación
con la historia del SNTP.
Fraternalmente,
Gregorio Salazar
Secretario General SNTP
19-03-06