SNTP : 60 años en la defensa de las libertades Sindical
y de Expresión

Convertido en el sindicato profesional no confederado más antiguo del país y firmemente comprometido con la defensa de la libertad sindical y de la libertad de expresión, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), cumple hoy 60 años de fundado.

En medio de los cambios democráticos impulsados por la Revolución de Octubre de 1945, cincuenta y nueve jóvenes reporteros de los principales diarios de Caracas, se dieron cita la mañana del 11 de marzo de 1946 en la sede de la Asociación de Linotipistas, frente a la plaza Bolívar de Caracas, para echar las bases de una organización que tras seis décadas de existencia se ha mantenido como un importante bastión de lucha para mejorar las condiciones de trabajo y las garantías profesionales de los periodistas y trabajadores de la prensa.

Rafael Calderón, María Teresa Castillo, Ida Gramcko, Carmen Clemente Travieso, Martín Ernesto González, Sergio Antillano, Francisco Edmundo Pérez, Federico Pacheco Soublette, Alirio Ugarte Pelayo, Raúl Agudo Freites, Bernardo Dolande, Candelario Rivero “Chato Candela”, Arístides Bastidas, César Rengifo, Omar Pérez, Francisco Edmundo Pérez y Héctor Strédel fueron algunos de los integrantes de aquel grupo de pioneros, muchos de los cuales, con el transcurrir de los años, alcanzarían notoriedad en distintos campos de la actividad nacional como el teatro, la cultura, las artes plásticas, el deporte, la política y, por supuesto, el periodismo.

Un acto ejemplar de compañerismo
Un periodista del diario La Esfera, Rafael Calderón, quien motivaba a sus compañeros a organizarse para mejorar sus condiciones salariales, fue electo por unanimidad como Secretario General de la naciente organización, que adoptó como nombre el Sindicato Nacional de Periodistas.

A pesar de que la asamblea fundacional estuvo conformada por militantes de toldas partidistas distintas, principalmente del Partido Comunista de Venezuela (PCV) y Acción Democrática (AD), la prensa de la época reseñó que “en las votaciones, se puso de manifiesto el mayor espíritu democrático, realizándose la asamblea en medio de un clima de convivencia y de compañerismo ejemplares” (El Nacional, 12-03-46). Trabajadores de Últimas Noticias, El País, El Universal, La Religión, La Esfera y El Heraldo quedaron integrando la primera junta directiva.

Cinco años antes, había sido fundada la Asociación Venezolana de Periodistas (AVP) que, de acuerdo con Manuel Molina Peñaloza, en su tesis de grado Nacimiento y Desarrollo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, ”no llenaba las expectativas de los periodistas, dado que en poco contribuía a mejorar realmente las condiciones de trabajo, remuneración, situación socio-económica y relaciones dentro de las empresas”.

La nueva organización pronto tendría ocasión de demostrar su espíritu combativo y al aproximarse el 1 de mayo de 1946, lanzaría una propuesta para que el gobierno nacional declarara día feriado la conmemoración del aniversario de la jornada de los mártires de Chicago, y a la cual se unieron la Asociación de Trabajadores de la Industria Gráfica, la Asociación de Linotipistas, el Sindicato de Trabajadores de Artes Gráficas y el Sindicato de Trabajadores de expendedores de diarios y revistas La iniciativa tuvo éxito y fue una conquista histórica que se mantiene hasta la fecha.

Un año después, la junta directiva propondría el cambio de los estatutos y el nombre de la institución por el de Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, de manera que también pudiera defender los intereses de los trabajadores de las distintas áreas de producción de los diarios, y para poder enfrentar con mayor fuerza a los patronos, pues los sueldos eran muy bajos. Según el trabajo de Molina “iban desde los ochenta bolívares más un centavo por centímetro/ columna publicado, hasta cerca de trescientos bolívares mensuales y horario de trabajo prácticamente no existía”.

“Desde los inicios fue una lucha dura, recia, tenaz, en defensa de nuestros derechos. Pocos recuerdan, por ejemplo, las batallas terribles que libraron los queridos y apreciados colegas Rafael Calderón y el gordo Bernardo Dolande, gran fotógrafo que prestaba sus servicios en el diario La Esfera, para conseguir que los dueños accedieran a discutir los contratos colectivos”, recuerda Omar Pérez, “el compañerito”, uno de los cinco fundadores que sobreviven al grupo primigenio, junto con María Teresa Castillo, Rafael Calderón, Martín Ernesto González y Héctor Strédel.

Durante la dictadura perezjimenistas, muchos dirigentes y afiliados del SNTP pagaron con carcelazos sus luchas por la conquista de las libertades ciudadanas. La organización jugó un papel fundamental en la convocatoria de la huelga general que en enero de 1958 diera al traste con la dictadura militar.


A Calderón lo sucedió en la Secretaría General Bernardo Dolande (1948-50) y luego Claudio Cedeño (1949-51 y 1951-53); Martín Ernesto González (1953-55); Arístides Bastidas (1955-57 y luego desde 1961 al 69); Rafael Hueck Condado (1957-59);Carlos Lezama (1969-71 y 1971-73); Guillermo Pantin (1973-75); Freddy Balzán (1975-77); Alberto Jordán Hernández (1977-79 y 1979-81); Víctor Rodríguez Coa (1981-83); Helena Salcedo (1983-85); Javier Conde (1985-87 y 1987-89); Mario Villegas (1990-91); Jesús Pérez (1991-1993) y Gregorio Salazar, todos reporteros profesionales en distintos momentos de sus vidas.

Otro de los logros memorables del SNTP, fue ganar una demanda para que la Corte Suprema de Justicia sentenciara que el bono compensatorio que había dictado el Gobierno de Jailme Lusinchi formara parte del salario de los trabajadores venezolanos.

La contratación colectiva, eje fundamental de la actividad institucional del SNTP y su principal plataforma de lucha, garantiza más y mejores reivindicaciones profesionales, sindicales y socioeconómicas para los afiliados. Actualmente, más de 500 trabajadores de trece empresas están amparados por los convenios colectivos del SNTP.

“Si no logramos construir instituciones y si no hay quien respete el carácter de las instituciones y su perfil, su autonomía, su criterio, su independencia, no se puede cambiar un país, y ese es el esfuerzo que el sindicato ha hecho, construir una institución independiente, propia, libre, con sus ideas, que tiene una historia, tiene una hoja de servicios y puede seguir jugando un papel importante porque puede expresar lo que siente sin pedirle permiso a nadie”, sostiene Javier Conde, quien dirigió los destinos del SNTP por dos períodos, desde 1985 hasta 1989.

Por su parte, Gregorio Salazar, actual secretario general del SNTP, afirma que la actividad profesional y sindical de los periodistas se está desarrollando en un entorno muy hostil. “No solamente por el deterioro en el marco de garantías para el ejercicio del periodismo, sino también porque, de hecho, por primera vez en nuestros sesenta años de historia, el SNTP ha sido inhabilitado para discutir los convenios colectivo por cuanto las autoridades del Trabajo señalan una mora electoral, de la cual ellos mismos son responsables”.

“Pero, como siempre, apuntalado por la solidaridad y la capacidad de sus afiliados y dirigentes, el SNTP saldrá adelante para seguir siendo un importante referente, plural y democrático, de los periodistas y trabajadores de la prensa en su conducta invariable e inquebrantable en la defensa de las libertad sindical y de la libertad de expresión“, enfatizó.

19-03-06

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