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En la tercera agresión contra reporteros gráficos en apenas dos semanas, efectivos de la Policía Militar impidieron la labor profesional de Gil Montaño, fotoperiodista del diario El Universal, le ocasionaron maltratos físicos y le destrozaron dos lentes de su equipo de trabajo.
Montaño fue destacado a la cobertura del partido de la final del fútbol profesional, el pasado domingo 13 de mayo, en el estadio Brígido Iriarte, y se encontraba en el campo cuando, al concluir el juego, la fanaticada desbordó la seguridad y saltó de las tribunas al terreno, por lo cual efectivos uniformados intervinieron armados de rolos y empleando perros amaestrados.
Lo incomprensible e inaceptable es que en vez de dedicarse a restablecer el orden, por lo menos siete efectivos de la Policía Militar, fuerza desusada en este tipo de evento, dirigieron su acción represiva contra el reportero Montaño, a quien rodearon, agarraron violentamente por el cuello, trataron de despojarlo de su equipo de trabajo y finalmente destrozaron dos lentes de su cámara fotográfica.
Las fotos captadas por los colegas de Montaño recogieron en toda su crudeza la desproporcionada e injustificada acción de los efectivos militares contra el reportero gráfico de la sección de deportes de El Universal.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), en nombre de todos sus afiliados, condena de la manera más enérgica este nuevo atropello contra un reportero gráfico y hace un llamado de atención sobre lo sistemático de este tipo de agresiones durante los últimos meses, tal como lo hemos venido denunciando conjuntamente con nuestra organización fraterna el Círculo de Reporteros Gráficos de Venezuela (CRGV).Así mismo exige que le sean indemnizados las pérdidas materiales que le ocasionaron.
Cabe recordar, que el pasado lunes 7 de mayo, el gráfico Carlos Ramírez (Cadena Capriles) fue retenido por efectivos de la Casa Militar después de haber fotografiado a un grupo de manifestantes que cerraron la avenida Urdaneta frente al palacio de Miraflores. Se le mantuvo retenido hasta que accedió a borrar de su “flash-card” o memoria digital de su cámara el material informativo que había captado.
Similar vejación, sufrieron los gráficos Angel Obertein y Jacobo Lugo (Cadena Capriles), a quienes cinco vigilantes los rodearon a la salida del Hipódromo La Rinconada y los obligaron a borrar las fotos de su “flash-card”, correspondientes a un fatal percance de salud sufrido por un propietario en el padock de ganadores.
Igualmente, el pasado 27 de febrero en el interior del Supermercado Plan Suárez, ubicado en el centro comercial Caurimare, el gráfico del Diario VEA, Charlie López, fue atacado por tres vigilantes de esa empresa, quienes trataron de arrebatarle la cámara y le propinaron golpes con los garrotes que portaban. El fotógrafo trataba de captar con su lente la pizarra en la cual figuran los precios de los productos, a raíz de denuncias de usuarios sobre presuntos sobreprecios en los alimentos.
Grave y condenable fue igualmente el ataque sufrido por el compañero William Marrero, del Diario El Nacional, cuando cubría un concierto del cantante Marc Anthony en el Poliedro de Caracas. Marrero trató de fotografiar a la artista Jennyfer López, y entonces fue agredido por personal de seguridad de las empresas Emporio Group y Eye Group.
Para el SNTP y el CRGV resulta alarmante y significativo que la vulnerabilidad de los reporteros en Venezuela haya llegado al extremo de que cualquier persona, investida de autoridad o no, se sienta en el derecho de maltratar, irrespetar, dañar sus equipos, obstaculizar la labor periodística y, lo que es peor, incautarle el material informativo a los fines de impedir su divulgación.
Llamamos la atención igualmente sobre la gravedad de la situación de la libertad de expresión y el derecho a la información en Venezuela, tal como ha quedado reflejado en el nuevo informe de la ong Espacio Público, que reporta más de ciento treinta agresiones contra periodistas y medios en el año 2006. En los últimos ocho años, las agresiones superan las novecientas (900), caso sin parangón en la región.
El SNTP apela sin distingos a todos los colegas periodistas y fotoperiodistas para exigir en forma unitaria y solidaria el cese a estos atropellos y el castigo a los responsables.
LA JUNTA DIRECTIVA
Caracas, 15 de mayo de 2007.
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