Nicholas
Cervantes, de 66 años de edad, y columnista del diario
Zurriago, se encontraba cerca de su casa, en el municipio de
Mandaluyong, cuando dos desconocidos dispararon contre él
y después huyeron. Según testigos, el reportero,
especializado en escándalos y evasión fiscal,
esperaba un taxi en el momento del hecho.
La Unión
Nacional de Periodistas de Filipinas (NUJP) comentó que
desconoce si la muerte de Cervantes está relacionada
con su trabajo, pero puntualizó que la mayoría
de esos incidentes tienen motivaciones políticas.
La NUJP
recalcó que antes de la muerte de Cervantes, otros dos
periodistas perecieron en circunstancias similares este año
en el archipiélago, conocido como el segundo lugar más
peligroso del mundo para los profesionales de la información
después de Irak.
07-05-06