El pasado 16 de mayo un Tribunal
de control de Caracas anuló el proceso por “desacato”
iniciado contra Napoleón Bravo, ex periodista del canal
televisivo Venevisión que hoy trabaja en Unión
Radio.
El 1 de septiembre de 2004, el periodista, conocido por sus
virulentas críticas al gobierno del presidente Hugo Chávez,
atacó al Tribunal Superior de Justicia (la más
alta jurisdicción del país), acusándole
de estar sometido al poder político. El periodista calificó
a la institución de “burdel”, a causa de
su supuesta “falta de actuación” en un caso
de agresión.
El 2 de febrero de 2006 se le impusieron varias sanciones al
periodista: obligación de presentarse regularmente a
un tribunal de control y prohibición de abandonar el
país. Seis días después, la Fiscalía
General de Venezuela abrió oficialmente un procedimiento
contra él, por “desacato”.
Mientras tanto, el 16 de marzo de 2005 se promulgó la
Ley de reforma del código penal. La nueva legislación
aumenta las sanciones para los delitos de prensa, y en particular
los de injurias, calumnia y difamación de una personalidad
pública, en el marco de sus funciones. Por eso, a Napoleón
Bravo podían condenarle a quince meses de cárcel.
El 16 de mayo de 2006, Alberto Arteaga, abogado del periodista,
ganó el pleito en una audiencia preliminar en el Tribunal
de control, que reconoció que Napoleón Bravo no
había cometido ninguna ofensa ad hominem, y que la denuncia
contra él tendría que haberla presentado un miembro
del Tribunal Superior de Justicia, que se considerara ofendido,
y no la propia institución. La Fiscalía General
de Venezuela puede todavía apelar la decisión.
21-05-06