COMUNICADO
10
de mayo de 2006
Con ocasión
de la cuarta Cumbre Unión Europea- América Latina
/Caribe, que se celebrará del 11 al 13 de mayo de 2006
en Viena, Reporteros sin Fronteras hace un llamamiento a los
jefes de Estado y de gobierno presentes para que hagan respetar
más la libertad de prensa, muy maltratada en 2005 y en
los comienzos del año 2006.
"En
2005, en el continente americano asesinaron a siete periodistas,
y otros cinco han perdido la vida, en el ejercicio de su profesión,
desde enero de 2006. En la mayoría de los casos, esos
crímenes permanecen impunes. Por otra parte, son moneda
corriente las agresiones y los casos de presiones y censura
a los medios de comunicación, con la complicidad ocasional
de las autoridades políticas y judiciales locales. Nos
felicitamos por los esfuerzos efectuados por algunos países,
sobre todo en el plano legislativo, para garantizar mejor las
libertades de prensa y expresión. Unos esfuerzos que
deben continuar y que esperamos reciban el apoyo de la Unión
Europea, de la que también esperamos que sea capaz de
exigir el respeto de los derechos humanos al gobierno de Cuba,
único país del continente donde la libertad de
prensa es inexistente", ha declarado Reporteros sin Fronteras.
Desde la
oleada represiva de la primavera de 2003, Cuba mantiene el triste
récord de ser la segunda mayor cárcel del mundo
para los periodistas, después de China. Veinte de los
periodistas detenidos durante la "primavera negra"
continúan internados en condiciones extremadamente severas,
y las autoridades retienen desde el verano de 2005 a otros tres,
dos de los cuales no han sido juzgados ni existe ningún
cargo contra ellos. Ahora, los periodistas independientes, que
en tiempos normales están sometidos a vigilancia permanente,
se ven afectados de lleno por una nueva oleada represiva, marcada
por actuaciones colectivas de represalias, citaciones intempestivas
de la Seguridad del Estado (policía política)
y chantajes para autorizar la salida del territorio cubano.
En 2005,
México se convirtió en el país más
asesino del continente americano para la prensa. Tan solo en
la primera semana de abril asesinaron a dos periodistas, y un
tercero desapareció. A un fotógrafo y un periodista
radiofónico les mataron con veinticuatro horas de diferencia,
los días 9 y 10 de marzo de 2006. El pasado 6 de febrero,
dos hombres armados irrumpieron en la redacción del diario
El Mañana, en Nuevo Laredo, e hirieron gravemente a uno
de sus reporteros. En total, desde el comienzo del mandato del
presidente Vicente Fox en 2000, han asesinado a dieciséis
periodistas, y a seis de ellos en la ciudad limítrofe
con Estados Unidos, donde la plaga del narcotráfico amenaza
muy seriamente a la libertad de prensa, lo mismo que en toda
la zona fronteriza. Es cierto que, el 15 de febrero de 2006,
el gobierno federal creó una Fiscalía especial
encargada de luchar contra los ataques dirigidos a los medios
de comunicación. Pero ¿de qué libertad
dispone una jurisdicción que no va dirigida a tratar
la cuestión del narcotráfico, que es el origen
de las amenazas más serias contra la vida de los periodistas?
Por otra parte, Reporteros sin Fronteras aplaude la despenalización
de los delitos de prensa y la protección del secreto
de las fuentes, aprobadas el 18 de abril en la Cámara
de Diputados federal. Pero ese avance todavía tiene que
ser ratificado por el Senado. Las fechas electorales no deben
hacer que se olvide.
En Colombia,
el asesinato el 11 de enero de 2005 en Cúcuta, de Julio
Palacios Sánchez, de Radio Lemas, y el de Gustavo Rojas
Gabalo, apodado "el Gaba", de Radio Panzemu, ocurrido
el 4 de febrero de 2006 en Montería, han servido para
recordar que el periodismo sigue siendo cuestión de vida
o muerte. Los periodistas padecen continuas presiones, que les
llevan a la autocensura o el exilio. Ocho de ellos tuvieron
que abandonar la región, e incluso el país, durante
el año 2005. La prensa no puede abordar algunos temas,
que sin embargo resultan inevitables, so pena de sufrir represalias.
Así, se han convertido en tabúes la corrupción,
el tráfico de droga o las exacciones de los grupos armados.
El plan de desmovilización de los paramilitares, puesto
en marcha en 2003, no ha dado los resultados esperados. La Ley
de Justicia y Paz, aprobada por el impulso del presidente Alvaro
Uribe, prescribe la mayoría de los crímenes cometidos
por las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Más de
8.000 de sus miembros están todavía activos, o
se han reconvertido en asesinos a sueldo. Gustavo Rojas Gabalo
es una de sus víctimas.
Las agresiones
e intimidaciones están adquiriendo proporciones gigantescas
en Perú. En 2005, la organización tuvo conocimiento
de 62 casos de amenazas o agresiones a la prensa. Desde el comienzo
del año 2006 han sido nueve los periodistas víctimas
de ese tipo de ataques, que frecuentemente son obra de unas
autoridades locales muy preocupadas por sofocar la curiosidad
de los medios de comunicación.
En Haití,
la libertad de prensa sigue siendo precaria y el nuevo gobierno
del presidente electo René Préval, que asumirá
sus funciones el 14 de mayo, tendrá que romper la impunidad
que continúa rodeando los asesinatos de Jean Dominique,
de Radio Haití Inter, ocurrido en 2000, Brignol Lindor,
de Radio Echo 2000, ocurrido en 2001, y de Jacques Roche, del
diario Le Matin, en 2005. Estos casos son otras tantas razones
para reformar un sistema judicial que hoy no funciona, y para
dotarlo de los medios necesarios para actuar.
Sigue siendo
tenso el clima existente entre el poder y la prensa privada
en Venezuela donde, desde el comienzo del año 2006, se
han iniciado una decena de procedimientos contra periodistas,
en base a la Ley de responsabilidad social de los medios audiovisuales
del 7 de diciembre de 2004, y de la Ley de reforma del código
penal del 16 de marzo de 2005. La segunda de estas leyes le
quita a la prensa la capacidad de jugar un papel de contrapoder,
a causa de las penas de cárcel que establece para los
casos de "desacato" a una personalidad pública.
Por el momento no se dictado ninguna condena definitiva. Todavía
existe un contexto favorable para un diálogo entre los
medios de comunicación y el gobierno.
21-05-06