La
Junta Directiva del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa
(SNTP) se dirige a la opinión pública para ampliar
su posición en torno a la propuesta de Reforma Constitucional
presentada a consideración del pueblo venezolano, por el
Presidente de la República, Hugo Chávez Frías,
y la Asamblea Nacional.
El
SNTP ha seguido con atención los diversos planteamientos
formulados por destacados voceros, especialistas y analistas de
distintas organizaciones, disciplinas y tendencias y, en tal sentido,
queremos expresar nuestras coincidencias en relación con
las siguientes observaciones.
SOBRE
EL METODO:
1.
El proyecto de reforma fue concebido inicialmente por una reducida
comisión, en la cual por decisión presidencial fueron
involucrados como co-redactores representantes de otros poderes
del Estado venezolano, que se supone son las instancias imparciales
a la cuales la ciudadanía puede recurrir para ejercer las
acciones que la ley prevé en caso de que el texto propuesto
y/o la vía escogida para su aprobación representaran
violaciones del orden constitucional.
2. El número y la entidad de los cambios
que se proponen en numerosos aspectos realmente vitales del funcionamiento
del Estado, requerían de la tramitación de esta
reforma a través de la convocatoria de una Asamblea Constituyente
y no una discusión reducida al ámbito de la Asamblea
Nacional, hoy perteneciente en forma abrumadora a la tendencia
afecta al proponente, y que en modo alguno refleja la pluralidad
política de la Nación.
3. Desde la propia representación parlamentaria
y el Tribunal Supremo de Justicia se advirtió la ilegalidad
de la actuación de la Asamblea Nacional al arrogarse la
atribución de agregar nuevos artículos, 36 en total,
al proyecto presentado por el Presidente de la República.
4. Uno de los aspectos más graves y preocupantes
en cuanto al método escogido para la presentación
y eventual aprobación del proyecto de reforma, lo constituye
la precipitación con que se dio su discusión y la
incorporación de nuevos artículos, y más
todavía la complaciente cooperación del Consejo
Nacional Electoral (CNE) al convocar ( ¡el mismo día
que recibió el proyecto!) , a la celebración del
referéndum.
5. Tampoco resulta un ejemplo de democracia participativa
que a la población se le pretenda obligarla a votar la
Reforma en dos bloques que contienen una gran disimilitud de contenidos,
sin permitirle apoyar selectivamente aquellas que se le presentan
a consideración. Por otra parte, el referendo no consulta
a los ciudadanos y ciudadanas su opinión sobre las distintas
disposiciones transitorias, lo cual se suma a los vicios del procedimiento.
SOBRE
EL CONTENIDO
Por
otra parte, del análisis del contenido del articulado de
la reforma proyectada, puede inferirse que su objetivo apunta fundamentalmente
hacia la concentración del poder en manos del Presidente
de la República y permitirle su ejercicio de manera discrecional
y hasta vitalicia. Y esto lo decimos con base en las siguientes
consideraciones:
1.
Se amplia el período presidencial a siete años y
se posibilita la reelección sin límites.
2. Hay una minimización del poder de los
niveles del gobierno estadal y municipal a través de la
redefinición de la división político-administrativa
del país y de la cancelación de la política
de descentralización, que obtuvo el consenso nacional desde
su aprobación.
3. Se atomiza el poder popular y se le entrega
su tutelaje al Presidente.
4. Se crea un régimen económico
de capitalismo de Estado, que sustituye al sistema de libertades
económicas afectando de manera decisiva la propiedad privada.
5. Se desinstitucionaliza la fuerza armada y
se crea un nuevo componente (la Milicia) que estaría al
servicio de la voluntad presidencial.
Menciones
apartes merecen las preocupantes propuestas de modificar los artículos
337, 338 y 339, lo cual permitiría restringir la libertad
de información bajo la declaratoria de Estados de Excepción,
sin límites temporales y sin la observancia de los pactos
internacionales de Derechos Humanos, siendo que la Constitución
vigente en su Exposición de Motivos proclama la preeminencia
de los Derechos Humanos. Lo mismo que los planteamientos sobre la
creación de los denominados consejos laborales que vendrían
a actuar en paralelo sobre lo que ha sido siempre un ámbito
de los sindicatos, que funcionan bajo la protección de los
convenios internacionales de la Organización Internacional
del Trabajo (OIT).
Por
lo expresado anteriormente, nos permitimos afirmar que la reforma
constitucional busca desaparecer los principales referentes sociopolíticos
sobre los cuales la sociedad venezolana se ha organizado democráticamente
y que no han sido distintos de los de otros países hermanos.
Esta
es la advertencia que con profunda preocupación, y en cumplimiento
de la misión institucional que nos pautan nuestros estatutos,
hacemos a toda la familia venezolana, a todos nuestros compatriotas,
y en especial a todos nuestros afiliados y organizaciones sindicales
fraternas.
Como
organización plural, respetamos el derecho de cualquiera
de nuestros afiliados a disentir de nuestra posición, pero
entendemos que es un deber y una obligación irrenunciables
exhortar al pueblo venezolano a pronunciarse masiva y democráticamente
en el referéndum del próximo 2 de diciembre para rechazar,
votando No en los dos bloques, lo que consideramos un instrumento
cuya aprobación y puesta en práctica acabaría
con el Pacto Social, hoy representado por la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela del año 99,
y rompería con el equilibrio entre la expresión del
libre albedrío, que es el interés individual, y la
coexistencia pacífica en sociedad, como es el interés
colectivo. Aquí y ahora, es la paz misma de Venezuela la
que está en juego.
LA
JUNTA DIRECTIVA
Caracas, 23 de noviembre de 2007.
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