El fiscal José Benigno Rojas, con competencia en materia
de Salvaguarda, imputó a la Periodista Milagros Durán,
por la presunta delitos. comisión de los siguientes delitos:
rebelión civil, violencia o amenaza contra el funcionamiento
de los órganos del Poder Público, instigación
a delinquir, excitación a la desobediencia de las leyes
y al odio de unos habitantes contra otros, agavillamiento, daños
a edificios públicos y daños a equipos terminales,
instalaciones o sistemas de Telecomunicaciones.
Si no fuera
porque conocemos a la colega, su amplia y respetable trayectoria
en los medios impresos nacionales (El Diario de Caracas, El
Nuevo País, Diario El Globo y Diario El Nacional, donde
actualmente se desempeña como Coordinadora del Suplemento
de Salud), creeríamos que estamos ante una versión
venezolana de “Nikita”, aquella peligrosísima
“femme” de la película francesa de Luc Besson,
que arreglaba todos los asuntos con una automática o
un fusil.
Los hechos
que se le imputan están relacionados con los sucesos
ocurridos en el país del 11 al 14 de abril de 2002, cuando
Durán trabajaba como Asistente de Prensa de Enrique Mendoza,
para entonces Gobernador del estado Miranda.
Sin entrar
a juzgar los hechos que se le imputan en la mencionada investigación,
y en consideración con quien ha sido y es Periodista
en ejercicio, actualmente colaboradora del diario El Nacional,
de reconocido profesionalismo y de sólidos valores morales,
exhortamos a que se cumpla con los extremos establecidos en
la ley. Es nuestro deseo que se aclaren los hechos, se evite
cualquier tipo de atropello al debido proceso y se busque establecer
la verdad de lo ocurrido, sin interferencia política
alguna.
06-11-05